El Gobierno peruano ha tomado medidas drásticas ante la propagación de un brote sanitario detectado inicialmente en el departamento de Puno. A través del Decreto Supremo Nº 008-2026-SA, publicado este 16 de mayo en una edición extraordinaria del diario oficial El Peruano, el Ministerio de Salud oficializó la declaración de emergencia sanitaria para contener la situación.
La disposición no solo se limita a la zona donde se originó el brote, sino que extiende la alerta a Lima Metropolitana y el Callao, debido a su elevada densidad poblacional. Asimismo, el Gobierno ha puesto bajo vigilancia epidemiológica a diversas regiones para mitigar el riesgo de diseminación, incluyendo a Arequipa, Cusco, Huancavelica, Moquegua, Amazonas, Loreto, Tacna, Tumbes, Ucayali, Madre de Dios y Apurímac.
Para la ejecución del plan de acción, el Instituto Nacional de Salud y las Direcciones de Redes Integradas de Salud (DIRIS) de Lima trabajarán coordinadamente con las direcciones regionales de salud de las jurisdicciones afectadas. Este esfuerzo conjunto busca implementar las medidas preventivas y de control necesarias para frenar el avance del brote en el territorio nacional.
En cuanto al financiamiento, el documento especifica que la implementación de estas acciones será cubierta mediante el presupuesto institucional de los pliegos involucrados. El Decreto Supremo cuenta con el respaldo oficial y las firmas del presidente de la República, José María Balcázar, y el ministro de Salud, Juan Carlos Velasco. Con estas medidas, las autoridades sanitarias buscan estabilizar la situación epidemiológica y proteger a la población en las zonas vulnerables. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
