En una operación conjunta de alta complejidad, las fuerzas militares de Estados Unidos y Nigeria lograron abatir a Abu-Bilal al-Minuki, quien se desempeñaba como el segundo al mando dentro de la estructura global del grupo terrorista ISIS (Estado Islámico). El anuncio fue realizado este sábado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien detalló los pormenores de la misión a través de la plataforma Truth Social.
Según las declaraciones del mandatario estadounidense, la operación fue ejecutada bajo sus órdenes directas y se describió como una misión meticulosamente planificada y compleja, diseñada específicamente para eliminar del campo de batalla a quien calificó como el terrorista más activo del mundo en la actualidad. Trump señaló que Abu-Bilal al-Minuki había intentado refugiarse en territorio africano creyendo que podría pasar inadvertido, sin embargo, destacó que las agencias de inteligencia mantenían fuentes activas que informaban constantemente sobre sus movimientos y actividades.
El presidente de Estados Unidos subrayó que, con la muerte de este líder de alto rango, el Estado Islámico ya no podrá aterrorizar a la población africana ni continuar con la planificación de operaciones dirigidas contra ciudadanos estadounidenses. Asimismo, afirmó que la eliminación de al-Minuki representa un debilitamiento considerable para la operación global del ISIS, extendiendo un agradecimiento formal al Gobierno de Nigeria por su colaboración fundamental en el éxito de la misión.
Por su parte, el presidente de Nigeria, Bola Tinubu, confirmó la noticia y ratificó la efectividad de las Fuerzas Armadas nigerianas en la ejecución de esta audaz operación. Tinubu describió la acción como un duro golpe asestado a las filas del Estado Islámico y coincidió con la valoración de Trump al definir a Abu-Bilal al-Minuki como uno de los terroristas más activos a nivel mundial.
Este resultado operativo es el fruto de un fortalecimiento reciente de los vínculos bilaterales entre ambas naciones. El pasado 6 de mayo, en la ciudad de Abuya, Estados Unidos y Nigeria inauguraron los Grupos de Trabajo Técnicos Institucionales de Defensa (DITWG, por sus siglas en inglés). Esta iniciativa tiene como objetivo principal reforzar la cooperación bilateral para hacer frente al terrorismo, la inseguridad y la inestabilidad que afecta a la región. De acuerdo con un comunicado de las Fuerzas Armadas de Nigeria, la creación de estos grupos de trabajo se integra en la Hoja de Ruta de Cooperación en Defensa 2026.
Durante el acto de inauguración de dichos grupos, el jefe de la delegación estadounidense, David Cate, explicó que esta iniciativa respalda una planificación estratégica orientada a fortalecer la capacidad institucional y, primordialmente, a impedir que los grupos terroristas encuentren refugios seguros donde operar. En la misma línea, el vicealmirante Francis Edosa, titular de la delegación nigeriana, enfatizó la importancia de esta alianza para combatir las crecientes amenazas a la seguridad tanto en Nigeria como en el resto de la región. Edosa señaló que una de las prioridades es mejorar las capacidades de combate y la respuesta de las Fuerzas Armadas de Nigeria para restablecer la paz y la normalidad en el país.
La necesidad de estas acciones se hace evidente ante la recurrencia de los ataques del Estado Islámico en territorio nigeriano. Un ejemplo reciente ocurrió el 28 de abril en la localidad de Gombi, ubicada en el estado de Adamawa, al noreste del país y cerca de la frontera con Camerún, donde un atentado dejó un saldo de aproximadamente 30 personas fallecidas. Tras visitar la zona, el gobernador de Adamawa, Ahmadu Umaru Fintiri, condenó el acto calificándolo de cobardía y afrenta a la humanidad, asegurando que los responsables no quedarían impunes y que se intensificarían las operaciones de seguridad para garantizar la tranquilidad de los residentes.
En cuanto al despliegue militar, el pasado 16 de febrero las Fuerzas Armadas de Nigeria informaron sobre la llegada de cerca de cien efectivos militares estadounidenses al aeródromo de Bauchi, en el noroeste del país, como parte del programa de cooperación bilateral en defensa.
El contexto de inseguridad en Nigeria es complejo y prolongado. El noreste del país ha enfrentado la violencia del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, situación que se agravó en 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP). Simultáneamente, en el noroeste, el grupo Lakurawa, presuntamente vinculado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), ha perpetrado diversos atentados en los estados de Kebbi y Sokoto. Esta ofensiva conjunta se había intensificado previamente a finales de diciembre de 2025, cuando fuerzas estadounidenses y nigerianas realizaron una serie de ataques aéreos contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.

