Dos sargentos de la Oficina del sheriff de Miami-Dade, Jason Smith y Jonathan Santana, han iniciado una batalla legal contra la productora Artists Equity, empresa propiedad de los reconocidos actores Ben Affleck y Matt Damon. La demanda, presentada a principios de este mes ante un tribunal federal de Miami, se basa en acusaciones de difamación relacionadas con el reciente thriller de acción titulado “The Rip”, estrenado en la plataforma Netflix. Según los demandantes, la narrativa de la película, aunque se presenta como una obra de ficción, utilizó una cantidad excesiva de detalles de la vida real, lo que ha resultado en un daño significativo a sus reputaciones tanto personales como profesionales.
En los documentos judiciales presentados, Smith y Santana no especifican una cifra exacta de compensación económica, pero dejan claro que buscan daños compensatorios y punitivos, además del pago de los honorarios de sus abogados. Asimismo, los agentes exigen que la productora realice una retractación pública y una corrección de los hechos que sugieren una vinculación entre la ficción y sus vidas reales.
La trama de “The Rip” sitúa a Affleck y Damon en los roles de agentes de policía del sur de Florida que descubren millones de dólares ocultos dentro de una vivienda. De acuerdo con la información disponible, la película se inspiró parcialmente en un suceso real ocurrido en 2016, cuando agentes de la policía hallaron más de 21 millones de dólares vinculados a un presunto traficante de marihuana en una residencia ubicada en Miami Lakes.
Durante la etapa de promoción del filme, Ben Affleck y Matt Damon señalaron que la historia estaba vagamente basada en relatos proporcionados por el capitán de la Policía de Miami-Dade, Chris Casiano, quien desempeñó el papel de asesor técnico durante la producción. En una entrevista concedida a The Associated Press en enero, Matt Damon explicó que él y Affleck pasaron tiempo con Casiano y otros agentes de la unidad de narcóticos para comprender a fondo las dinámicas de trabajo de estos operativos. Damon destacó que estas unidades suelen ser muy unidas debido a que los agentes confían sus vidas unos en otros mientras realizan actividades sumamente peligrosas.
A pesar de que los nombres de Smith y Santana no aparecen en los créditos de la película y que ellos no participaron en el proceso de producción, la demanda sostiene que la conexión es evidente debido a los cargos reales que desempeñaban en el caso de 2016. Santana actuaba como el detective principal asignado a dicha investigación, mientras que Smith era el sargento encargado de supervisar al equipo. Los demandantes argumentan que la inclusión de detalles precisos sobre el caso real genera la impresión inmediata de que los personajes ficticios están basados directamente en ellos.
Según la demanda, esta similitud ha provocado que amigos, familiares y colegas lleguen a la conclusión de que Smith y Santana cometieron los actos criminales que se muestran en la trama de la película. Entre las acciones deplorables que se atribuyen a los personajes y que han afectado la imagen de los sargentos se encuentran la conspiración para robar dinero proveniente del narcotráfico que había sido incautado, el asesinato de un agente supervisor y la comunicación directa con miembros de carteles. Además, la película muestra a los protagonistas cometiendo incendios en un vecindario residencial, poniendo en peligro la vida de civiles, violando repetidamente los protocolos básicos de aplicación de la ley y ejecutando a un agente federal en lugar de proceder con un arresto legal.
Por su parte, la defensa de Artists Equity ha rechazado estas pretensiones. Leita Walker, abogada de la productora, respondió en marzo a la carta de demanda afirmando que la película no tiene la intención de narrar la historia real de aquel incidente ni de retratar a personas reales, punto que, según Walker, fue aclarado mediante un aviso incluido en los créditos del filme. La defensa sostiene que los demandantes ni siquiera han logrado identificar qué personaje específico de la historia estaría basado en Smith o Santana, argumentando que, incluso si la película tratara sobre un equipo de narcóticos real, no existe una forma tangible de conectar a los personajes con los demandantes.
“The Rip”, bajo la dirección de Joe Carnahan, llegó a Netflix en enero y ha logrado una recepción favorable entre la crítica, manteniendo una calificación del 78 % en el sitio Rotten Tomatoes. Sin embargo, este éxito comercial ahora se ve ensombrecido por el proceso legal en curso en Miami.


