Los New York Knicks avanzaron a las semifinales de la Conferencia Este tras eliminar a los Atlanta Hawks en seis partidos, y ahora aguardan al sorprendente Philadelphia 76ers, que eliminó al campeón de la conferencia, Boston Celtics, en una serie de siete partidos. Mientras los Knicks disfrutaban del Juego 7 entre Boston y Filadelfia, con una sonrisa cada vez más amplia al ver la remontada de los Sixers, se preparan para un enfrentamiento que muchos no anticipaban.
La victoria de Filadelfia sobre Boston, remontando un déficit de 1-3 en la serie, ha alterado significativamente el panorama de la Conferencia Este. Los Knicks, que alguna vez se proyectaban para una revancha de semifinales contra los Celtics, ahora se enfrentan a un equipo de Filadelfia revitalizado y con confianza. Este será el quinto encuentro entre ambos equipos esta temporada, con un récord parejo de dos victorias para cada uno. Sin embargo, los Knicks llegan con la ventaja de haber ganado el último enfrentamiento por un contundente margen de 49 puntos el 11 de febrero, a pesar de una actuación discreta de Jalen Brunson, quien solo anotó ocho puntos en ese partido.
El entrenador Mike Brown enfatizó que el enfoque principal de los Knicks es la mejora continua, independientemente del oponente. Se trata de nosotros, y muchas veces se trata de nosotros incluso si sabemos contra quién jugamos , declaró Brown, quien lideró a Nueva York a 53 victorias en la temporada regular. Hay mucho en lo que puedes trabajar sin saber quién es tu oponente porque estás tratando de mejorar o ser más preciso en las áreas que te hacen ser quien eres .
Los Knicks han alcanzado las semifinales de la Conferencia Este en cuatro temporadas consecutivas, un logro que no se veía desde 1992 a 2000, según el New York Post. A pesar de algunos momentos de incertidumbre en la primera ronda contra los Hawks, los Knicks demostraron ser una amenaza legítima en el Este. La eliminación de los Celtics, que eran considerados los favoritos, ha abierto un camino más favorable para Nueva York en su búsqueda de las Finales de la NBA.
La posibilidad de que los Detroit Pistons pierdan contra los Orlando Magic en el Juego 7 de su serie podría asegurar la ventaja de jugar en casa para los Knicks durante el resto de los playoffs. Sin embargo, la atención se centra ahora en la segunda ronda y el desafío que presenta Filadelfia.
La actuación de Joel Embiid en los últimos tres partidos de la primera ronda ha sido crucial para la victoria de los Sixers. El pívot estrella de 32 años acumuló un total de 86 puntos, incluyendo dos actuaciones de 30 puntos y un desempeño decisivo de 33 puntos en el Juego 7 contra Boston. La capacidad de los Knicks para contener a Embiid será un factor clave en la serie.
Los Knicks creen tener las herramientas necesarias para limitar el impacto de Embiid, con una combinación de altura y profundidad en su plantilla. Sin embargo, la rivalidad histórica entre los Knicks y los Sixers añade una capa adicional de complejidad a la serie.
El enfrentamiento entre Nueva York y Filadelfia evoca recuerdos de una serie de primera ronda controvertida hace dos años, marcada por una jugada considerada sucia contra Mitchell Robinson. Los Sixers, como séptimo cabeza de serie, llegan al Madison Square Garden con la convicción de que pueden vencer a los Knicks.
Todos quieren vencer a los Knicks , se ha convertido en un sentimiento común en la Conferencia Este. Los Knicks, descansados y confiados, están listos para enfrentar el desafío. La serie contra los Sixers promete ser una batalla intensa y emocionante, con un lugar en las Finales de la NBA en juego. La capacidad de los Knicks para mantener la concentración y ejecutar su juego será fundamental para superar a un equipo de Filadelfia que ha demostrado ser capaz de lo inesperado. La experiencia de los Knicks en los playoffs y la dirección de Mike Brown serán factores importantes en su intento de avanzar hacia las Finales.












