Río Colorado, Río Negro – La historia de Yamir, un joven de 21 años que padece el síndrome de Weaver, conmueve a la comunidad rionegrina. Esta patología, caracterizada por un crecimiento acelerado y alteraciones óseas, neurológicas y craneales, ha dejado a Yamir con una altura de aproximadamente 2,50 metros y sin posibilidad de caminar desde hace más de un año. Su madre, Soledad Ruppel, quien es su cuidadora principal, enfrenta enormes desafíos físicos para atender sus necesidades diarias, dado que ella mide 1,68 metros.
La difusión de un video en redes sociales desató una ola de solidaridad que permitió a la familia conseguir una cama ortopédica de 2,20 metros, aunque aún es insuficiente para su altura, obligándolo a dormir con las piernas dobladas. También se obtuvo un acompañante terapéutico y profesionales que comenzarán a trabajar en su rehabilitación.
Sin embargo, la necesidad más urgente es una grúa para pacientes, que facilitaría el traslado de Yamir de la cama a la silla de ruedas, aliviando la carga física de su madre. Además, requieren una silla postural adaptada a sus dimensiones y calzado especial, difíciles de conseguir debido a su tamaño.
Yamir nació prematuramente, a los ocho meses de gestación, con un peso inusual de 4,3 kilos. Desde entonces, su desarrollo ha estado marcado por las particularidades del síndrome de Weaver. A pesar de contar con un certificado de discapacidad, la familia ha enfrentado dificultades para acceder a tratamientos y acompañamiento.
Soledad Ruppel agradece profundamente el apoyo recibido, tanto en forma de donaciones como de mensajes de contención. “No solo han sido mensajes para ayudar, también de contención. Eso era lo que más necesitaba: saber que no estoy sola”, expresó.
Para colaborar con Yamir, se pueden realizar aportes económicos a través del alias yamir03.solmp, donar elementos ortopédicos o contactar a profesionales y proveedores que puedan facilitar los insumos que necesita.
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