El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó ayer al Congreso del estado una licencia temporal al cargo, en respuesta a las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses en su contra y contra otros nueve funcionarios y ex funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico y el Cártel de Sinaloa.
Rocha Moya fundamentó su decisión ante el anuncio de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el inicio de una investigación en Sinaloa, afirmando que busca facilitar la actuación de las autoridades mexicanas y evitar ser utilizado para dañar al movimiento político al que pertenece.
En un mensaje oficial, el gobernador enfatizó su conciencia tranquila y defendió su trayectoria, calificando las acusaciones como falsas y dolosas . Aseguró que podrá demostrar su inocencia ante las instituciones del país.
La solicitud de licencia se produce un día después de que Rocha Moya descartara esta posibilidad, expresando su confianza en su conocimiento de los procedimientos legales debido a su formación en matemáticas y derecho. En ese momento, se limitó a señalar que cada uno de los implicados debía asumir su propia defensa legal, rechazando ofrecerles apoyo.
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York es quien ha señalado a los funcionarios.
Ante la solicitud de licencia, el Congreso de Sinaloa convocó a una sesión extraordinaria para este sábado, donde se discutirá y votará la petición del gobernador. La sesión está programada para las 8:00 horas.
La situación plantea interrogantes sobre la gobernabilidad del estado de Sinaloa y el impacto de las acusaciones en la política local y nacional. La FGR aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la investigación.
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