Más de la mitad de los brasileños apoya el fin de la escala laboral 6x1, que permite solo un día de descanso después de seis días de trabajo, según una reciente encuesta de AtlasIntel/Bloomberg publicada el jueves 30 de abril. El estudio revela que el 55,7% de los encuestados se muestra a favor de eliminar este modelo de trabajo, mientras que un 39,5% se opone y un 4,8% no sabe o no respondió.
La aprobación del fin de la jornada 6x1 es ligeramente mayor entre los hombres (56,8%) que entre las mujeres (54,5%). Dentro del grupo que apoya el cambio, predominan aquellos con educación superior completa y un ingreso familiar que oscila entre los 2.000 y los 3.000 reales. Además, la mayoría de los partidarios de la eliminación de esta escala laboral manifestaron haber votado por Luiz Inácio Lula da Silva (PT) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, en contraposición a Jair Bolsonaro (PL).
Actualmente, dos Propuestas de Enmienda a la Constitución (PEC) que buscan acabar con la jornada 6x1 han avanzado en la Cámara de Diputados y han sido remitidas a una comisión especial. Esta comisión se encargará de discutir los detalles de la propuesta, incluyendo la definición final del límite de horas semanales que las empresas podrán exigir a sus empleados.
La comisión especial fue instalada el miércoles 29 de abril, contando con 37 miembros titulares y 37 suplentes. El diputado Alencar Santana (PT-SP) fue elegido presidente, y el diputado Leo Prates (Republicanos-BA) fue designado relator por el presidente de la Cámara, Hugo Motta (Republicanos-PB). Se espera que la votación de la propuesta se lleve a cabo a finales de mayo.
La reducción de la jornada laboral semanal es una de las principales apuestas del gobierno federal para impulsar la popularidad del presidente Lula, quien se postula para la reelección este año. Ante la lentitud en el análisis de las PEC por parte de la Cámara, el gobierno envió un proyecto de ley con urgencia constitucional para poner fin al modelo 6x1, estableciendo un límite de 40 horas semanales de trabajo.
Una encuesta reciente de BTG/Nexus, divulgada el lunes 27 de abril, muestra a Lula en ventaja en las encuestas de intención de voto. En un escenario de primera vuelta, Lula obtiene el 41% de las preferencias, seguido por Flávio Bolsonaro (PL) con el 36%. Los exgobernadores de Minas Gerais, Romeu Zema (Novo), y de Goiás, Ronaldo Caiado (PSD), registran el 4% y el 3% de las intenciones de voto, respectivamente.
Estos resultados se suman a los de Renan Santos (Miss o), quien también alcanza el 3%. Otros candidatos no superan el 2%, y los votos en blanco, nulos e indecisos suman el 8%.
En el marco del Día del Trabajador (1 de mayo), una manifestación en el centro de Belo Horizonte (MG) reunió a personas a favor del fin de la escala 6x1. Durante el acto, Jairo Nogueira, presidente de la Central Única de los Trabajadores en Minas Gerais (CUT-MG), criticó el modelo actual de organización de la jornada laboral, argumentando que provoca rutinas extenuantes que afectan el bienestar de los trabajadores. Nogueira afirmó que es posible reducir la jornada laboral sin disminuir la productividad.
El diputado federal Reginaldo Lopes (PT-MG), autor de la Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC 221/19) que propone el fin de la escala 6x1, expresó su confianza en la aprobación del texto. En declaraciones a la prensa, Lopes argumentó que no existe ninguna justificación económica para rechazar la propuesta.
La discusión sobre el fin de la jornada 6x1 se enmarca en un debate más amplio sobre las condiciones laborales en Brasil y la necesidad de equilibrar la productividad económica con el bienestar de los trabajadores. La aprobación de las PEC o del proyecto de ley del gobierno podría significar un cambio significativo en la vida de millones de brasileños que actualmente trabajan bajo este régimen laboral. La comisión especial de la Cámara de Diputados jugará un papel crucial en la definición del futuro de la jornada laboral en el país. La votación final, prevista para finales de mayo, será un momento clave para determinar si se pone fin a una práctica laboral que ha sido ampliamente criticada por sus efectos negativos en la salud y el bienestar de los trabajadores.











