María Jesús Montero ha iniciado su campaña electoral en Granada con un mitin en un hotel, amenizado por el cantante Miguel Ríos y con un fuerte mensaje de crítica hacia los partidos de derecha y extrema derecha, PP y Vox. La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía ha denunciado lo que considera una campaña basada en "bulos y mentiras" y ha defendido la "dignidad humana" frente a los "sentimientos de odio" que, según ella, azuzan sus oponentes.
Montero ha situado a los andaluces ante una "encrucijada", advirtiendo sobre un modelo de sociedad que excluye a aquellos que "molestan" a algunos, en clara alusión a los pactos de gobierno alcanzados por PP y Vox en Extremadura y Aragón, basados en el concepto de "prioridad nacional". La candidata ha enfatizado que la dignidad humana debe prevalecer sobre cualquier otra consideración y ha criticado la estrategia de PP y Vox de fomentar "sentimientos de odio".
En su discurso, Montero ha hecho un llamamiento a la movilización de sus votantes, instándoles a armarse de "ilusión" para frenar lo que describe como un modelo de "privatización" impulsado por el actual presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla. Según la candidata socialista, la gestión de Moreno Bonilla está "asfixiando" servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación y la dependencia.
"Este pueblo es listo e inteligente y sabe lo que le conviene, dónde se juega sus intereses y tiene que estar alerta a todo lo que está ocurriendo porque se está practicando una política privatizadora", ha afirmado Montero, acusando al PP de avanzar hacia la privatización de los servicios públicos. La candidata ha asegurado que Andalucía no elegirá entre "lo peor y del todo peor", sino que apostará por la "esperanza y dignidad", posicionando al PSOE como la única alternativa a la política que, según ella, está implementando el PP.
Montero también ha denunciado la proliferación de "bulos y mentiras" en la campaña electoral, atribuyéndolos a la derecha y la extrema derecha. Ha criticado que, al no tener una "hoja de ruta" clara, sus oponentes se dedican a la "deshumanización del adversario político". En este contexto, ha expresado su apoyo a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el incidente con el agitador ultra Vito Quiles.
"Una mujer es acosada y con mentiras solo por ser la mujer del presidente socialista. No soportan que seamos los que estamos al frente de los gobiernos", ha lamentado Montero, calificando la situación como una campaña de "mentiras y deshumanización" donde, según ella, "parece que vale todo". La candidata ha condenado el acoso a Gómez y ha denunciado la estrategia de atacar a los familiares de los políticos como una forma de desestabilizar el gobierno.
Montero ha insistido en que Andalucía tiene la oportunidad de elegir un futuro basado en la "esperanza y dignidad", defendiendo la importancia de los servicios públicos y la igualdad de oportunidades. Ha reiterado su compromiso con la defensa de la sanidad pública, la educación y la dependencia, y ha prometido trabajar para mejorar la vida de los andaluces. La candidata ha concluido su discurso con un llamamiento a la participación ciudadana y a la movilización del voto socialista para lograr un cambio en Andalucía.












