Madrid (EFE).- Koldo García, exasesor ministerial, ha dedicado su declaración ante el Tribunal Supremo a la defensa del exministro José Luis Ábalos, afirmando que su labor consistía en quitarle carga de trabajo o dolores de cabeza innecesarios y que, en ocasiones, Ábalos ni se enteraba de ciertos asuntos. García ha expresado su gratitud hacia Ábalos, asegurando que estará toda mi vida, toda agradecido.
La declaración se produjo en el marco del juicio contra García, Ábalos y el comisionista Víctor de Aldama. A lo largo de su comparecencia, García negó haber recibido comisiones por parte del empresario y detalló cómo, desde la llegada de Ábalos a la Secretaría de Organización del PSOE, comenzó a realizar gestiones para aliviar su carga de trabajo. Estas gestiones incluían, según su testimonio, el pago de la pensión del hijo de Ábalos.
García relató que durante las primarias del PSOE, en las que Pedro Sánchez resultó ganador, se forjó una amistad que trascendía la buena relación que mantenía con otros políticos involucrados en el proceso. Estábamos Pedro, el famoso Santos, Margarita, todo el mundo que estuvo con el señor presidente del Gobierno , señaló.
La relación de servicio estrecha con Ábalos también abarcó la búsqueda de un piso en Madrid para su expareja, Jéssica Rodríguez, y la asistencia para que encontrara empleo. Sin embargo, García insistió en que nunca solicitó directamente que Rodríguez fuera contratada en empresas públicas, limitándose a enviar su currículum. Yo no hablé con un técnico para decirle contrate a esta persona , aseguró.
En un momento de la declaración, y a preguntas del abogado de Ábalos, García abordó el tema de la presentación de Jéssica Rodríguez como señora de compañía por parte de Víctor de Aldama. García confirmó este hecho, aunque Aldama lo negó. García prefirió no profundizar en el asunto, considerándolo innecesario .
La declaración de Koldo García se centra en la idea de que su papel era el de un colaborador cercano a Ábalos, encargado de gestionar tareas personales y administrativas para facilitar el trabajo del exministro. García ha insistido en que sus acciones estaban motivadas por la lealtad y el deseo de ayudar a Ábalos, y que nunca buscó beneficio personal alguno a través de sus gestiones.
La defensa de Ábalos por parte de García se produce en un contexto de investigación judicial sobre posibles irregularidades en la contratación de empresas para la adquisición de mascarillas durante la pandemia de COVID-19. Tanto García como Ábalos se enfrentan a acusaciones de tráfico de influencias y corrupción.
La declaración de García ha sido calificada por algunos observadores como un intento de desviar la atención de la responsabilidad de Ábalos, presentándolo como un político ajeno a los detalles de las operaciones que se llevaban a cabo en su nombre. Sin embargo, la defensa de Ábalos ha acogido favorablemente el testimonio de García, considerándolo una prueba de la inocencia del exministro.
El juicio continúa con la presentación de pruebas y el interrogatorio de otros testigos, y se espera que la declaración de Koldo García tenga un impacto significativo en el desarrollo del proceso judicial. La defensa de Ábalos buscará utilizar el testimonio de García para desacreditar las acusaciones en su contra y demostrar que su actuación fue siempre legal y transparente.
La investigación sobre el caso ha generado una gran controversia política en España, y ha puesto en tela de juicio la integridad de varios altos cargos del gobierno y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La opinión pública está dividida sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados, y el resultado del juicio podría tener importantes consecuencias políticas.
La declaración de Koldo García ha revelado detalles íntimos sobre la relación entre él y José Luis Ábalos, y ha puesto de manifiesto la importancia de la lealtad y la confianza en el ámbito político. Sin embargo, también ha planteado interrogantes sobre la ética y la transparencia en la gestión de los asuntos públicos.
El caso continúa siendo objeto de un intenso debate en los medios de comunicación y en la sociedad española, y se espera que el juicio arroje luz sobre las circunstancias que rodearon la contratación de las mascarillas durante la pandemia y la posible implicación de los acusados en actos de corrupción. La resolución del caso podría tener un impacto duradero en la política española y en la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas.










