Un empate 1 a 1 entre San Lorenzo y Santos, con Neymar Jr. como figura central, dejó al Ciclón sin poder consolidarse en la cima del Grupo D de la Copa Sudamericana y complicó las aspiraciones del astro brasileño de convencer a Carlo Ancelotti para ser convocado al Mundial 2026. El partido, disputado en el Nuevo Gasómetro, reflejó las urgencias de ambos equipos, aunque con diferentes matices. San Lorenzo, en medio de una crisis institucional y deportiva, busca construir un sueño sudamericano, mientras que Santos, en una situación precaria en el Brasileirao, necesita desesperadamente revertir su situación.
El encuentro comenzó con un San Lorenzo volcado al ataque, mostrando una intensidad que se tradujo en varias situaciones de peligro en los primeros 20 minutos. Tripichio probó desde media distancia, Cuello tuvo una definición sin ángulo que fue neutralizada por el arquero Gabriel Brazao, y Auzmendi amenazó con una chilena que Brazao desvió con reflejos felinos. La insistencia del Ciclón finalmente dio frutos con un gol de Cuello, quien remató desde 30 metros y venció al guardameta brasileño.
Sin embargo, la alegría duró poco. San Lorenzo, quizás sintiendo el esfuerzo, se desinfló y permitió que Santos tomara el control del partido. La jerarquía del ataque brasileño, liderado por Neymar Jr., Gabigol y Rollheiser, comenzó a manifestarse. Rollheiser tuvo una aproximación, aunque fue reprendido por Neymar y Gabigol por apresurarse en la resolución.
Neymar Jr., en su segunda presentación en un estadio argentino con la camiseta de un club (la primera fue frente a Vélez en 2012), demostró destellos de su talento, pero se vio limitado por las lesiones que lo persiguieron en 2025: un edema muscular, desgarro en el cuádriceps y en el menisco de la rodilla izquierda. A pesar de ello, el astro brasileño fue ovacionado por la hinchada de San Lorenzo al ingresar a la cancha, un reconocimiento a su trayectoria y admiración por su figura.
El ataque de Santos se basó en la combinación de tres estilos diferentes: la creatividad de Neymar, el ritmo de Gabigol y la velocidad de Rollheiser. Sin embargo, el equipo brasileño mostró debilidades defensivas y dependió en exceso de las individualidades de su tridente ofensivo. La igualdad llegó gracias a una combinación de los tres, con Gabigol como protagonista. Neymar tuvo una oportunidad clara de marcar tras una pérdida de Gulli, pero su remate se desvió por centímetros.
El empate comprime el Grupo D de la Copa Sudamericana, donde San Lorenzo lidera con 5 puntos, seguido por Estudiantes de Mérida con 4 y Santos con 2. El Ciclón deberá afrontar dos partidos como visitante en las tres fechas que restan, lo que complica su camino hacia los octavos de final.
El partido también puso en evidencia las fortalezas y debilidades de ambos equipos. San Lorenzo, dirigido por Gustavo Álvarez, ha logrado definir un equipo base con pocos cambios, pero carece de profundidad en el banquillo. El modelo del Ciclón tiene combustible para media hora, pero se resiente cuando necesita recurrir a los relevos. Santos, por su parte, atraviesa un momento complicado en el Brasileirao, ocupando puestos de descenso, y muestra una fragilidad defensiva que lo expone a errores.
En el segundo tiempo, San Lorenzo batalló y corrió más de lo que jugó, perdiendo el control del partido. Santos, con mayor actitud, se recostó en los destellos de Neymar Jr. para intentar desequilibrar, aunque la estrella brasileña iluminó solo de a ratos. La falta de consistencia en el juego del Ciclón y la dependencia de las individualidades de Santos fueron los factores determinantes del empate.
La Copa Sudamericana representa un sueño en construcción para San Lorenzo, que busca superar sus crisis deportivas e institucionales. El empate ante Santos no modifica la ilusión, pero obliga al equipo a redoblar esfuerzos en las próximas fechas. Para Neymar Jr., el partido fue una nueva oportunidad para demostrar su nivel y convencer a Carlo Ancelotti de incluirlo en la lista de convocados para el Mundial 2026, aunque el resultado no fue el esperado. La suerte del astro brasileño sigue ligada al rendimiento de su equipo, y el camino hacia el Mundial se presenta cada vez más desafiante.












