La Comisión Europea ha advertido sobre la posibilidad de problemas en el suministro de combustible para aviones en Europa a partir de junio, en caso de que las negociaciones entre Teherán y Washington no avancen y el bloqueo del estrecho de Ormuz se mantenga. El comisario europeo de Transporte, Apostolos Tzitzikostas, señaló en una entrevista con la emisora griega Skai que, si bien actualmente no existe una escasez de queroseno en los aeropuertos europeos, la situación podría complicarse significativamente si la inestabilidad persiste y el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, no se reabre para junio.
Tzitzikostas enfatizó que la continuidad de la guerra y el control estricto de Irán sobre el paso marítimo de Ormuz, iniciado el 28 de febrero, han provocado un aumento considerable en el precio del petróleo, superando los 100 dólares. En respuesta a esta situación, Estados Unidos ha impuesto un bloqueo naval a los puertos iraníes desde el 13 de abril, complicando aún más el panorama. La falta de acuerdo para una nueva ronda de negociaciones de paz entre EEUU e Irán agrava las perspectivas de una resolución rápida.
El comisario europeo reconoció que ya se están registrando cancelaciones de vuelos, aunque atribuyó estas a la escalada del precio del queroseno y no a una falta de combustible como tal. Actualmente nos enfrentamos a un grave problema en cuanto al aumento de los combustibles para la aviación , afirmó, recordando que el queroseno representa aproximadamente el 40% del coste operativo de un avión. Este incremento en los costos está presionando a las aerolíneas y podría traducirse en un aumento de las tarifas aéreas para los pasajeros.
Ante este escenario, la Comisión Europea está considerando la liberación de las reservas de emergencia de combustible con las que cuenta la Unión Europea, en caso de que el mercado de suministro se contraiga después de junio. Sin embargo, Tzitzikostas aclaró que esta liberación se realizaría de manera cautelosa, para evitar generar problemas adicionales en el mercado. Para monitorear la situación de cerca, la CE ha exigido a todos los Estados miembros de la UE que notifiquen diariamente sus reservas de emergencia disponibles desde la semana pasada.
La preocupación de la Comisión Europea se centra en el impacto que una posible escasez de queroseno podría tener en la industria aérea europea, un sector crucial para la economía del continente. La interrupción del suministro de combustible podría provocar la cancelación de vuelos, retrasos significativos y un aumento en los costos operativos para las aerolíneas, afectando tanto a los viajeros como a las empresas.
El estrecho de Ormuz es una ruta marítima estratégica de vital importancia para el suministro mundial de petróleo. Su bloqueo o interrupción del tránsito de buques petroleros podría tener consecuencias devastadoras para la economía global, no solo para Europa. La situación actual exige una solución diplomática urgente para evitar una escalada del conflicto y garantizar la estabilidad del suministro energético.
La Comisión Europea está siguiendo de cerca la evolución de la situación y trabajando en estrecha colaboración con los Estados miembros para evaluar las posibles medidas a tomar en caso de que la escasez de combustible se materialice. La liberación de las reservas de emergencia es una opción que se está considerando, pero se tomará con cautela para evitar efectos contraproducentes.
El impacto del aumento del precio del queroseno ya se está sintiendo en la industria aérea europea, con algunas aerolíneas comenzando a ajustar sus tarifas y a reducir la frecuencia de sus vuelos. Si la situación empeora, es probable que se produzcan más cancelaciones y retrasos, lo que afectará a millones de viajeros.
La Comisión Europea ha instado a todas las partes involucradas a buscar una solución pacífica y a evitar acciones que puedan agravar la situación. La estabilidad del suministro energético es fundamental para la economía global, y cualquier interrupción podría tener consecuencias graves. La necesidad de una resolución diplomática es más urgente que nunca.
La situación en el estrecho de Ormuz es un recordatorio de la vulnerabilidad del suministro energético mundial y de la importancia de diversificar las fuentes de energía. La Unión Europea está trabajando en la promoción de energías renovables y en la reducción de su dependencia de los combustibles fósiles, pero este proceso llevará tiempo. Mientras tanto, es fundamental garantizar la estabilidad del suministro energético y evitar cualquier interrupción que pueda afectar a la economía europea.
La Comisión Europea continuará monitoreando la situación de cerca y tomando las medidas necesarias para proteger los intereses de los ciudadanos y las empresas europeas. La colaboración con los Estados miembros y con la comunidad internacional es esencial para superar esta crisis y garantizar un futuro energético sostenible.











