El consumo cotidiano de frituras y bebidas azucaradas por parte de los niños representa un gasto significativo para las familias mexicanas, además de un riesgo para la salud de los menores, revela un análisis de la Revista del Consumidor, publicado en su edición de abril de 2026.
Según el estudio, un gasto diario de 20 pesos en frituras equivale a 7,300 pesos al año. Si a esto se le suma la compra diaria de una bebida azucarada de 22 pesos, el gasto anual asciende a 15,330 pesos. Estas cifras, aunque puedan parecer modestas a primera vista, representan una carga económica considerable para muchos hogares.
La preocupación no se limita al aspecto financiero. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) entre 2022 y 2023, indican que el 36.5% de los niños en edad escolar y el 40.4% de los adolescentes en México padecen sobrepeso y obesidad. El consumo excesivo de azúcares añadidos contribuye con el 21.9% de la ingesta energética de esta población.
Ante este panorama, la Revista del Consumidor enfatiza la importancia de guiar el consumo infantil, no prohibir, sino informar y dialogar con los hijos sobre los efectos de la publicidad y el impacto de estos productos en su salud y en la economía familiar. Se sugiere fomentar la reflexión en familia y promover alternativas más saludables.
La publicación concluye que cuidar la alimentación y promover un consumo responsable no solo protege el bienestar físico de los niños, sino que también es una estrategia inteligente para administrar los ingresos familiares y formar consumidores más conscientes. Además, se ofrecen alternativas económicas y saludables como cultivar manzanilla en casa o preparar postres sencillos en familia.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
