La primera conferencia internacional centrada en la transición lejos de los combustibles fósiles comenzó este viernes 24 en la ciudad costera de Santa Marta, en el norte de Colombia. La iniciativa, lanzada en la COP30 de Belém en noviembre pasado, busca abordar la compleja tarea de abandonar los combustibles fósiles a nivel global.
En una entrevista concedida a RFI, la ministra de Medio Ambiente de Colombia, Irene Vélez Torres, enfatizó que no existe una solución única para lograr este objetivo. La conferencia en Santa Marta se presenta como un espacio de diálogo y colaboración para explorar diversas estrategias y enfoques adaptados a las realidades específicas de cada país y región.
La declaración de la ministra Vélez Torres subraya la complejidad inherente a la transición energética. Abandonar los combustibles fósiles implica una transformación profunda de los sistemas energéticos, económicos y sociales a nivel mundial. No existe una receta única que pueda aplicarse de manera uniforme a todos los contextos.
La conferencia en Santa Marta busca precisamente fomentar la identificación de soluciones diversificadas y adaptadas a las circunstancias particulares de cada país. Se espera que los participantes compartan experiencias, conocimientos y mejores prácticas en áreas como el desarrollo de energías renovables, la eficiencia energética, la electrificación del transporte y la gestión de la transición justa para los trabajadores y comunidades dependientes de los combustibles fósiles.
La iniciativa colombiana, impulsada en la COP30, representa un esfuerzo por dar seguimiento y acelerar los compromisos adquiridos en Belém. La conferencia en Santa Marta se inscribe en este marco, buscando generar un impulso político y técnico para avanzar hacia un futuro energético más sostenible y resiliente.
La ministra Vélez Torres reconoció que la transición energética implica desafíos significativos, pero también oportunidades para el desarrollo económico, la creación de empleo y la mejora de la calidad de vida. Destacó la importancia de la cooperación internacional y la movilización de recursos financieros para apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos de transición.
La conferencia en Santa Marta reúne a representantes de gobiernos, organizaciones internacionales, empresas, sociedad civil y academia. Se espera que los debates y conclusiones de la conferencia contribuyan a la formulación de políticas y estrategias más efectivas para acelerar la transición lejos de los combustibles fósiles a nivel global.
La declaración de la ministra Vélez Torres resalta la necesidad de un enfoque pragmático y flexible en la transición energética. Reconoce que el abandono de los combustibles fósiles no será un proceso lineal ni uniforme, sino que requerirá ajustes y adaptaciones constantes en función de los avances tecnológicos, las condiciones económicas y las prioridades sociales.
La conferencia en Santa Marta se presenta como un paso importante en la construcción de un consenso global sobre la necesidad de una transición energética justa y sostenible. La iniciativa colombiana busca posicionar a Colombia como un líder en la lucha contra el cambio climático y en la promoción de un futuro energético más limpio y equitativo.
La entrevista con la ministra Vélez Torres pone de manifiesto la importancia de abordar la transición energética desde una perspectiva integral y colaborativa. Subraya la necesidad de involucrar a todos los actores relevantes en la búsqueda de soluciones innovadoras y adaptadas a las realidades específicas de cada país y región. La conferencia en Santa Marta se presenta como un espacio privilegiado para este diálogo y esta colaboración.
La transición energética es un desafío global que requiere un compromiso firme y sostenido de todos los países. La iniciativa colombiana, impulsada en la COP30 y materializada en la conferencia en Santa Marta, representa un esfuerzo valioso para avanzar hacia un futuro energético más sostenible y resiliente. La declaración de la ministra Vélez Torres, al enfatizar que no existe una solución única, subraya la complejidad de este desafío y la necesidad de un enfoque pragmático y flexible.












