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Fuerzas federales desmantelaron una de las más importantes redes delictivas dedicadas al mercado ilícito de combustibles en el país, con la detención de 14 personas, incluyendo a su líder, Mauricio 'N', alias El Burras, quien está vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El Burras coordinaba las operaciones logísticas y mantenía vínculos con otros mandos regionales.
La operación, que duró al menos siete meses, resultó en el aseguramiento de más de 100 mil litros de gas LP, 61 pipas, 20 tanques de almacenamiento, 55 autotanques, 11 tractocamiones, vehículos, armamento, droga, dinero en efectivo, equipos de cómputo, dispositivos de almacenamiento, sistemas de videograbación y los inmuebles utilizados para estas actividades ilícitas.
En conferencia de prensa, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), detalló que la red operaba mediante un esquema integral que abarcaba desde la extracción ilegal de hidrocarburos, su traslado y almacenamiento, hasta su distribución y comercialización. Para ello, utilizaban pipas, tractocamiones e incluso buques, además de mecanismos financieros para ocultar el origen ilícito de los recursos.
Ulises Lara, vocero de la Fiscalía General de la República (FGR), informó que las personas investigadas están relacionadas con más de 40 empresas de diferentes giros. La FGR también aseguró hidrocarburo, vehículos, armamento, recursos económicos y equipos de extracción y distribución, afectando directamente las capacidades operativas y financieras de la organización. Se estima que se han recuperado 136 millones 265 mil pesos aproximadamente.
Este desmantelamiento se produce después de que, en junio del año pasado, se informara sobre el desmantelamiento de otra organización criminal dedicada al robo y comercialización ilícita de hidrocarburo en la zona centro del país. Tras estas acciones, una célula delictiva, vinculada a un grupo criminal con presencia en diferentes entidades, tomó el control de las actividades de sustracción, venta y distribución de hidrocarburo, tras la detención de Cirio Sergio 'N'.
La investigación reveló que esta nueva célula operaba a través de al menos diez empresas gaseras que funcionaban como fachada para el almacenamiento, trasvase y comercialización de hidrocarburo de procedencia ilícita, formando parte de su infraestructura económica. Las labores de inteligencia, vigilancia y seguimiento continuo permitieron identificar la estructura criminal, sus principales operadores y los patrones de operación que utilizaban.
Entre los detenidos se encuentran operadores financieros, administradores y colaboradores clave responsables de la dispersión de recursos, la operación de las empresas fachada y la coordinación de la sustracción de hidrocarburos. Además, se clausuró una toma clandestina vinculada a esta operación.
El grupo criminal operaba extrayendo hidrocarburo principalmente a través de tomas clandestinas instaladas en ductos de Pemex, ubicadas estratégicamente en zonas cercanas a sus áreas de operación. El combustible era trasladado a predios y puntos de almacenamiento previamente identificados, donde se concentraba en contenedores y autotanques para su posterior distribución. Esta operación logística era coordinada por diversos operadores, quienes organizaban rutas, controlaban el transporte y mantenían comunicación constante para evadir acciones de la autoridad.
Posteriormente, el hidrocarburo robado era introducido al mercado a través de una red de empresas gaseras y centros de carburación que funcionaban como fachada, permitiendo su venta al público y el blanqueo de los recursos obtenidos. Para sostener este esquema, la estructura contaba con operadores financieros y factureros encargados de simular operaciones comerciales y dar apariencia de legalidad a las transacciones.
Las acciones se concentraron en municipios como Jiquipilco, Polotitlán, Tepeji del Río, Apaxco, Tula de Allende, Atotonilco de Tula y Cuautitlán Izcalli. Se estima que la célula tenía una capacidad de extracción de hasta un millón y medio de litros de hidrocarburo por semana en la región, lo que evidencia la dimensión económica y operativa de esta estructura delictiva.
Por primera vez, se detuvo a dos empresarios del ramo, se aseguraron 12 gaseras y bodegas, todas relacionadas con este grupo criminal.
En una acción paralela, elementos de la SSPC, la FGR y la Guardia Nacional realizaron 11 acciones operativas en Chihuahua, Estado de México y Ciudad de México, deteniendo a siete personas, incluyendo a Héctor Iván 'N', identificado como encargado de la logística y coordinación para la obtención ilegal de gasolina y diésel, así como su carga, trasvase, distribución y comercialización en los estados de Querétaro, Chihuahua, Tamaulipas y Estado de México. Se aseguraron cuatro vehículos, un vehículo tipo racer, dos armas de fuego cortas, dos cargadores, 34 cartuchos, equipo electrónico y dinero en efectivo.
Ulises Lara López, vocero de la FGR, informó que estas acciones permitieron desmantelar una de las más importantes redes de contrabando de combustible, identificando esquemas de simulación de operaciones comerciales por un monto de 23 mil millones de pesos, utilizando documentación falsa o con datos inexactos, empresas fachada y aprovechando áreas de oportunidad en sistemas de control.
La FGR identificó la operación de la red denominada "Los Petrofactureros", integrada por personas físicas y morales vinculadas a más de 40 empresas utilizadas para simular actividades en sectores logístico, energético y de transporte, sin contar con infraestructura real. Estas empresas eran empleadas para diluir responsabilidades, facilitar el contrabando de hidrocarburos y sostener el flujo financiero ilícito. La red operaba mediante un esquema logístico multimodal que combinaba transportes marítimo, ferroviario y terrestre para la introducción, traslado, almacenamiento y comercialización ilegal de hidrocarburos en los estados de Tamaulipas, Querétaro y Jalisco.












