La gestión de Mike Brown como entrenador jefe de los New York Knicks está bajo escrutinio tras dos partidos de playoffs, especialmente por la limitada participación de Karl-Anthony Towns en la ofensiva. La derrota sorpresiva en el Juego 2 ante los Atlanta Hawks, donde los Knicks perdieron una ventaja en el último cuarto, ha intensificado las críticas hacia Brown.
Un punto central de preocupación es la disminución en los intentos de tiro de Towns en comparación con la temporada regular. Mientras que promedió 14 intentos de tiro por partido durante la temporada, en los dos primeros juegos de playoffs su promedio ha caído a 12.5. Zach Buckley de Bleacher Report señaló que los Knicks tienen un récord significativamente mejor cuando Towns recibe más de 20 tiros o al menos cinco asistencias.
A pesar de que Towns está mostrando una eficiencia notable con un 56% de tiros de campo y un 55% de triples, Brown no parece estar aprovechando al máximo su potencial. Esta situación es aún más llamativa considerando que los Knicks solo cuentan con dos jugadores All-Star en su plantilla: Jalen Brunson y Towns. Mientras que Brunson está siendo el foco principal de la ofensiva, Towns ha sido relegado a un papel secundario.
Informes sugieren que algunos jugadores de los Knicks están insatisfechos con la dependencia excesiva en Brunson. La presión sobre los Knicks es alta, ya que buscan su primer éxito significativo en los playoffs desde finales de la década de 1990. Brown reemplazó al popular Tom Thibodeau la temporada pasada, y una eliminación temprana en los playoffs podría poner en peligro su puesto.
En caso de una derrota, se especula que jugadores como Towns, Mikal Bridges, OG Anunoby y Josh Hart podrían ser objeto de traspasos, mientras que Brunson sería el único intocable. Los Knicks necesitan ganar al menos un partido en Atlanta para recuperar la ventaja de localía y avanzar en la serie.
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