El proceso extraordinario de regularización de migrantes en España comenzó este lunes con escenas de largas filas, desorganización y una demanda que superó las expectativas en varios puntos de Madrid. Cientos de personas, muchas de ellas durmiendo a la intemperie sobre cartones, aguardaban desde la madrugada o incluso la noche anterior para obtener el certificado de vulnerabilidad, un documento clave para iniciar el trámite.
Frente a la sede de la Asociación Aculco, la situación fue particularmente crítica. Álvaro Zuleta, director de la organización colaboradora con las autoridades, admitió que nos ha desbordado, no esperábamos esto . Aculco tiene capacidad para atender a unas 300 personas diarias, pero la afluencia superó ampliamente esa cifra. Zuleta explicó que el colapso se debió, en parte, a la difusión de información errónea en redes sociales sobre la posibilidad de obtener el certificado sin cita previa. Se ha generado un bulo en internet de que Aculco estaba dando estos certificados sin cita previa, cosa que no es real. Estamos dando listas diarias de 300 personas para atender , afirmó.
La espera en la fila se organizó de manera informal, con personas circulando listas improvisadas de mano en mano en un intento de mantener el orden. María Verónica, migrante venezolana que lleva dos años en España trabajando de manera independiente, describió la situación como caos total, me parece una desorganización total . Añadió que existe sobreinformación, muchas especulaciones y que el cansancio era visible entre los solicitantes, muchos de los cuales llevaban desde las cuatro o cinco de la mañana sin comer ni beber. Salir de la fila, incluso por unos minutos, implicaba el riesgo de perder el turno.
Entre los solicitantes predominaban personas que trabajan en la economía informal y ven en la regularización una oportunidad para acceder a la estabilidad. Omar León, colombiano, lleva poco más de un año en el país y se mostró decidido a esperar en la fila el tiempo que fuera necesario, a pesar de la incertidumbre del proceso. El que no lucha no lo consigue , afirmó, expresando su deseo de regularizar su situación para acceder a un empleo estable, retomar sus estudios y, eventualmente, ahorrar para construir algo en su país de origen.
La comunidad colombiana es la segunda más numerosa en España, con 978.041 residentes según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2025, y se espera que sea una de las principales beneficiarias de esta regularización masiva. Según estimaciones del Gobierno, la medida podría favorecer a medio millón de personas, mientras que datos de FUNCAS, un centro de análisis vinculado a la asociación bancaria CECA, sugieren que hay 840.000 personas en situación administrativa irregular en el país, siendo la comunidad colombiana la más numerosa en esta situación, con 290.000 personas.
Leonardo Flores, otro solicitante, llegó a las oficinas de Aculco en Tetuán, un distrito al norte de Madrid, a las dos de la madrugada. Describió la experiencia como dormir en cartones, el tumulto, la gente empuja , reflejando las difíciles condiciones que enfrentaron muchos para asegurar su lugar en la fila. Flores, quien trabajaba como asesor inmobiliario en Colombia, ahora se dedica a labores de limpieza y construcción, admitiendo que es difícil el cambio .
A medida que avanzaba la mañana, algunas personas lograban avanzar en el proceso y obtener la documentación necesaria, generando algo de esperanza entre quienes seguían esperando. Dulce María Torres, venezolana, expresó su contenta, pero siempre con temor por delante después de más de un año en España sin poder acceder a un empleo formal.
El Gobierno de España ha habilitado una red de unas 450 oficinas y ha incorporado a más de 550 trabajadores adicionales para gestionar el proceso, que se extenderá hasta el 30 de junio. María Verónica, aún en la fila, resumió el sentimiento de muchos: Estamos aquí porque queremos trabajar dignamente . Con el paso de las horas, la cola seguía avanzando lentamente, sin un final a la vista. Si nos dicen que volvamos mañana, volveremos , añadió, demostrando la determinación de los migrantes por regularizar su situación y construir un futuro mejor en España. La situación pone de manifiesto la alta demanda y la necesidad de una gestión eficiente para garantizar que el proceso de regularización se lleve a cabo de manera ordenada y justa para todos los solicitantes.










