Guayaquil vive una jornada de luto tras un ataque armado en el sector conocido como el Camal, en el sur de la ciudad, que dejó un saldo trágico de cinco muertos, incluyendo a un niño de 7 años. El ataque, ocurrido el sábado 18 de abril a las 13:35, ha conmocionado a la comunidad y reavivado el debate sobre la creciente violencia que azota a la ciudad.
El menor, cuya identidad no ha sido revelada, caminaba de la mano de sus padres cuando fueron alcanzados por la balacera. Según el relato desgarrador de su abuela paterna, la familia había salido de su domicilio para comprar chuletas en el sector. Al escuchar los disparos, la madre intentó proteger a su hijo, llevándolo hacia una casa, pero solo ella logró ingresar. El padre y el niño quedaron expuestos al fuego cruzado, resultando fatalmente heridos. El pequeño fue trasladado de urgencia a un centro de salud, pero falleció poco después de su ingreso.
Las otras víctimas identificadas son Claudio Camposano Columbus, Jorge Eduardo Galeas Plaza, Elian Enrique Castillo Sánchez y Erwin Orlando Chaimidán Saltos. Camposano y Galeas fueron encontrados muertos cerca de los puestos de carne, mientras que Castillo yacía a unos 50 metros de distancia. Chaimidán y el niño fallecieron a casi dos cuadras del lugar donde se originó el ataque. Además de los fallecidos, el incidente dejó dos heridos que permanecen hospitalizados.
La escena del crimen fue acordonada por agentes de la Policía Nacional, quienes recolectaron 39 vainas percutidas calibre 9 milímetros, tres balas deformadas y un cartucho sin percutir del mismo calibre. Las autoridades investigan las circunstancias del ataque y buscan identificar a los responsables.
Testimonios de testigos y comerciantes locales sugieren que el ataque podría estar relacionado con la muerte de Jeremy Zambrano, alias Frenillo, líder de la banda criminal Mafia 18, quien falleció el jueves 16 de abril tras caer de un edificio en Puerto Santa Ana. Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada por las autoridades.
Isabel, una vendedora de carne que sobrevivió al ataque, relató el horror que vivió al ver a dos personas caer muertas a su lado. En un acto de desesperación, cruzó la calle de rodillas para refugiarse en una casa. Comenzaron a disparar media cuadra antes y continuaron hasta dos cuadras más. Se escucharon como 50 tiros , comentó la mujer, quien lleva más de dos décadas vendiendo carne en el sector.
Otros comerciantes del área, que prefirieron mantener su anonimato, denunciaron que son víctimas de extorsión por parte de una organización criminal que les exige el pago de cinco dólares semanales por negocio a cambio de protección . José, un vendedor de carne con 20 años de experiencia, expresó su temor de que el ataque estuviera relacionado con el incumplimiento de estos pagos.
El teniente coronel Henry Mendoza, jefe subrogante del distrito Sur, informó que el ataque fue reportado a través del sistema de emergencias ECU 911 y reiteró que la mayoría de las víctimas se dedicaban al comercio de carnes. Sin embargo, las autoridades no han proporcionado más detalles sobre la investigación.
Este trágico incidente se suma a la alarmante cifra de 101 asesinatos registrados en el distrito Sur desde el 1 de enero hasta el 19 de abril. La muerte del niño de 7 años ha generado una profunda indignación y dolor en la comunidad, que exige a las autoridades tomar medidas urgentes para frenar la ola de violencia que azota a Guayaquil.
La abuela del niño fallecido, visiblemente afectada, expresó su angustia: Mi nieto iba a cumplir 8 años en junio. Era hijo único. Sus padres están destrozados. Mi hijo trató de protegerlo . Sus palabras reflejan el sufrimiento de una familia destrozada por la violencia y la desesperanza de una ciudad que vive bajo el temor constante. La comunidad exige justicia y soluciones efectivas para poner fin a esta espiral de violencia que siega vidas inocentes y destruye el tejido social.









