La milonga llora la pérdida de María Nieves, una de las bailarinas de tango más talentosas y extraordinarias que se hayan visto en escenarios y milongas. Su muerte, ocurrida este domingo de abril, marca el cierre de una época dorada del tango, que ya había sentido el golpe de la partida de su compañero, Juan Carlos Copes, en 2021.
Nieves y Copes fueron una pareja icónica, una marca quizás irrepetible en la historia del baile. Durante décadas, llevaron el tango argentino al mundo, abriendo caminos que hoy recorren cientos de parejas en escenarios globales. Sin embargo, en términos de magia, comunión, destreza y gracia, Nieves y Copes representaron algo único, una alternativa de otro siglo , de otro momento que la historia del tango recordará por siempre.
María Nieves tenía 91 años y había nacido en Saavedra. Comenzó a bailar por su hermana, en una época en que bailar tango era una actividad común en los barrios. A los 15 años conoció a Juan Carlos Copes, en el club Atlanta, según cuentan. Rápidamente comenzaron a ganar fama en clubes y, tras un concurso en el Luna Park, fueron contratados para bailar en el Teatro El Nacional .
Su ascenso continuó con el espectáculo Tango Argentino , creado por Claudio Segovia y Héctor Orezzoli, que los llevó a conquistar escenarios internacionales y a recibir el aplauso del mundo entero.
La relación entre Nieves y Copes estuvo marcada por altibajos, con momentos de amor, rivalidad, recelos y peleas memorables. Sin embargo, todo eso forma parte de la historia. Conversar con María Nieves era una experiencia fascinante, ya que recordaba con precisión mil nombres y lugares.
Tras su separación de Copes, Nieves continuó bailando con jóvenes talentos, campeones mundiales, y siguió brillando con luz propia. Siempre repetía a quienes la entrevistaban: Sabés que pasa, yo soy tango . Y tenía razón. Su esencia estaba intrínsecamente ligada al baile, al ritmo, a la pasión del tango.
La partida de María Nieves representa una pérdida irreparable para el mundo del tango. Su legado perdurará a través de sus presentaciones, sus enseñanzas y la inspiración que brindó a generaciones de bailarines. Su nombre quedará grabado en la historia del tango como el de una de sus más grandes exponentes, una artista que encarnó la magia y la pasión de este baile argentino por excelencia.
María Nieves no solo fue una bailarina excepcional, sino también una embajadora del tango en todo el mundo. Su talento y su dedicación contribuyeron a difundir la cultura argentina y a promover el tango como una forma de arte universal. Su memoria será honrada por todos aquellos que aman y valoran este baile.
La comunidad del tango se encuentra de luto por la pérdida de esta figura emblemática. Bailarines, músicos, compositores y aficionados expresan su pesar y rinden homenaje a María Nieves, reconociendo su invaluable contribución al tango. Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero su legado seguirá vivo en cada paso, en cada abrazo y en cada nota de tango que se baile en el mundo.
María Nieves fue, sin duda, una leyenda del tango. Su talento, su pasión y su dedicación la convirtieron en una artista inolvidable. Su nombre quedará grabado en la historia del tango como el de una de sus más grandes exponentes, una bailarina que encarnó la esencia misma de este baile argentino.











