Axel Kicillof emerge como el principal opositor a Javier Milei de cara a 2027, aunque genera desconfianza en sectores empresariales y políticos que buscan alternativas al gobierno libertario. Empresarios instan a una moderación del discurso del gobernador bonaerense, temiendo que el modelo actual no sea sostenible más allá de 2027.
Dirigentes no kirchneristas del peronismo recibieron solicitudes para que Kicillof adopte un tono más conciliador, mientras que figuras como Emilio Monzó y Nicolás Massot se acercaron a La Plata para tantear la evolución de su pensamiento económico. Tras el encuentro, Massot afirmó haber encontrado a un Kicillof con los pies más sobre la Tierra , sugiriendo una apertura a un diálogo con sectores productivos.
Sin embargo, persiste la cautela. Algunos sectores del establishment económico, aunque valoran la honestidad de Kicillof, aún dudan sobre la viabilidad de su modelo, y se menciona la posibilidad de que su eventual gobierno esté influenciado por Cristina Fernández de Kirchner. El equipo de Kicillof, integrado por colaboradores históricos, es percibido como honesto pero cerrado .
Se destaca la buena relación del gobernador con el empresario energético Marcelo Mindlin, mientras que se exploran posibles alianzas con figuras como Jorge Brito, aunque este último inicialmente tuvo un enfrentamiento con Milei. La búsqueda de un frente nacional amplio incluye la posibilidad de una interna con representantes del sector empresarial.
Kicillof, en recientes encuentros en España, ha expresado su preocupación por la sostenibilidad del modelo de Milei y la dependencia del financiamiento internacional. Si bien no se compromete con renuncias programáticas, enfatiza la importancia del trabajo, la salud y la educación como prioridades. Su postura se centra en un Estado presente pero no anacrónico , buscando un equilibrio entre la intervención estatal y la eficiencia. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












