Pocho Sosa recibió un homenaje multitudinario en la plazoleta Vélez Sarfield de la Ciudad de Mendoza, donde se develó una placa con su nombre. El evento, cargado de emoción, contó con presentaciones artísticas, la participación de figuras destacadas y el reconocimiento de un barrio que lo considera un pilar de la identidad cultural cuyana.
La tarde comenzó con una emotiva sorpresa: el Coro de la Ciudad interpretó a capella Otoño en Mendoza mientras se dirigía al escenario, conmoviendo profundamente a Pocho Sosa, quien asistió acompañado de su esposa, Pochi Zimmermann, sus hijos y nietos. La sorpresa continuó con una enérgica versión rockera del himno mendocino a cargo del músico Don Torres, dejando al público boquiabierto.
El acto central fue conducido de manera original por el actor Darío Anís, caracterizado como un cartero de época, quien narró la vida y obra de Sosa, desde sus inicios como un joven de 16 años que encontró en la guitarra un refugio durante una enfermedad, hasta su consagración como artista en escenarios internacionales como el Salón Dorado de la OEA.
El intendente Ulpiano Suarez presidió el acto, acompañado por figuras como Diego Gareca y Gabriela Testa. Sin embargo, la verdadera protagonista de la iniciativa fue Nancy Linares, una vecina que impulsó con determinación la propuesta de nombrar la plazoleta en honor a Pocho Sosa. Has recibido tantos reconocimientos, pero hoy estamos aquí compartiendo junto a tus hijas y tus nietos , expresó Linares, reflejando el cariño y la admiración de todo el barrio.
El cartero interpretado por Anís leyó fragmentos que recorrieron la trayectoria del emblemático artista mendocino, destacando su compromiso con la cultura popular y su capacidad para conectar con el público a través de sus canciones.
El cierre del homenaje fue un momento memorable, con la participación de referentes de la música mendocina como Juanita Vera, Los Cumpas y Fabiana Cacace, quienes se unieron para interpretar Todo cambia . Pocho Sosa, quien se define a sí mismo como un guitarrero antes que guitarrista, se vio rodeado por una multitud que reafirmó su lugar como patrimonio vivo de Mendoza.
La jornada fue una celebración de la vida y obra de un artista que ha dejado una huella imborrable en la cultura cuyana. La plaza Vélez Sarfield, ahora con el nombre de Pocho Sosa, se convirtió en un espacio de encuentro y reconocimiento para un hombre que ha dedicado su vida a la música y a su tierra. El evento no solo rindió homenaje a su trayectoria, sino que también fortaleció el vínculo entre el artista y su comunidad, demostrando que su voz y su legado seguirán resonando en el corazón de Mendoza por generaciones.
La puesta en escena cuidada y la emotividad de las presentaciones artísticas contribuyeron a crear un ambiente festivo y conmovedor. La presencia de familiares, amigos, artistas y vecinos transformó la plazoleta en un escenario de celebración y agradecimiento.
El reconocimiento a Pocho Sosa es un ejemplo de cómo la cultura popular puede ser valorada y promovida por las autoridades y la comunidad. La iniciativa de Nancy Linares y el apoyo del intendente Suarez demuestran el compromiso de la ciudad de Mendoza con sus artistas y su patrimonio cultural.
La placa con el nombre de Pocho Sosa en la plazoleta Vélez Sarfield es un símbolo de orgullo para la comunidad mendocina y un recordatorio constante del legado de un artista que ha sabido representar la identidad y el espíritu de su tierra. El homenaje fue una muestra de afecto y reconocimiento para un hombre que ha dedicado su vida a la música y a su gente, y que sigue siendo una fuente de inspiración para las nuevas generaciones.











