Un merendero del club Stella Maris en Comodoro Rivadavia fue víctima de un robo que dejó a unos 55 niños y adolescentes sin su merienda diaria. Delincuentes ingresaron al módulo de almacenamiento y sustrajeron toda la mercadería destinada a los jóvenes que concurren al espacio por actividades y apoyo alimentario.
Héctor Echaniz, uno de los responsables del merendero, relató a Crónica que el hecho ocurrió hace aproximadamente tres semanas, aprovechando un fallo en la activación del sistema de alarma. Nunca imaginamos que justo ese día iba a pasar esto. Nos encontramos con que se habían llevado todo , expresó, visiblemente afectado por la situación.
El merendero del club Stella Maris es un punto de encuentro fundamental para niños de categorías menores y adolescentes de la ciudad. Diariamente, alrededor de 25 niños y cerca de 30 adolescentes concurren al lugar para participar en actividades recreativas y recibir una merienda que, para muchos, representa una comida importante en su día a día. Los chicos vienen y se van a sus casas con algo preparado acá , detalló Echaniz, subrayando la importancia del servicio que brindan.
El robo generó una gran preocupación entre los responsables del merendero y la comunidad del club, ya que ponía en riesgo la continuidad de la asistencia alimentaria a los jóvenes. Sin embargo, la respuesta de la comunidad no tardó en llegar, demostrando una vez más la solidaridad de los comodorenses.
José Guerreiro destacó la predisposición de la gente a colaborar con alimentos no perecederos para ayudar a quienes más lo necesitan. Siempre hay gente dispuesta a colaborar con alimentos no perecederos para ayudar a quienes más lo necesitan , afirmó, valorando el compromiso de quienes sostienen el espacio. Esta colaboración permitió reponer los alimentos sustraídos y continuar con las actividades del merendero.
Desde el club Stella Maris remarcaron el rol social fundamental que cumple el merendero en la comunidad, brindando un espacio seguro y de contención para niños y adolescentes. Agradecieron profundamente la ayuda recibida, que hizo posible mantener el servicio a pesar del duro golpe sufrido.
El incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de este tipo de espacios sociales, que a menudo dependen de la buena voluntad de los voluntarios y las donaciones para poder funcionar. La falta de recursos y la inseguridad son desafíos constantes que enfrentan estas organizaciones, que desempeñan un papel crucial en la inclusión social y el apoyo a las familias más vulnerables.
La rápida respuesta de la comunidad comodorense ante este hecho de inseguridad es un ejemplo de cómo la solidaridad puede superar las adversidades y garantizar el bienestar de los más necesitados. El merendero del club Stella Maris continúa funcionando gracias al esfuerzo de sus voluntarios y al apoyo incondicional de la comunidad, reafirmando su compromiso con los niños y adolescentes de Comodoro Rivadavia.
Las autoridades del club se encuentran evaluando medidas para reforzar la seguridad del merendero y evitar que hechos similares se repitan en el futuro. Se están considerando la instalación de nuevas cámaras de seguridad y la mejora del sistema de alarma, con el objetivo de proteger los alimentos y garantizar la continuidad del servicio.
El caso del merendero del club Stella Maris es un recordatorio de la importancia de proteger y apoyar a las organizaciones sociales que trabajan en la primera línea de la lucha contra la pobreza y la exclusión. Estas instituciones son un pilar fundamental para el desarrollo de las comunidades y merecen el reconocimiento y el respaldo de todos. La solidaridad demostrada por los comodorenses es un ejemplo a seguir, demostrando que juntos podemos construir una sociedad más justa y equitativa para todos.











