La Real Sociedad se coronó campeona de la Copa del Rey 2025-26 tras vencer al Atlético de Madrid en una final electrizante disputada en el Estadio La Cartuja. El partido, cargado de emociones, se resolvió en una dramática tanda de penales, confirmando el carácter competitivo y la eficacia del conjunto donostiarra en los momentos cruciales. La victoria representa una nueva página dorada en la historia reciente del club vasco y amplía su palmarés en la competición copera, evocando recuerdos de su anterior triunfo en 1986-1987, también ante el Atlético, y también definido en una tanda de penales.
El encuentro comenzó con una explosión de la Real Sociedad. Apenas 16 segundos transcurrieron cuando Ander Barrenetxea sorprendió a todos al abrir el marcador con una acción relámpago que desató la euforia en la afición txuri-urdin. El gol temprano puso a prueba la reacción del Atlético de Madrid, que no tardó en responder. Al minuto 18, Ademola Lookman igualó el marcador con una definición precisa, culminando una jugada colectiva bien elaborada por el equipo rojiblanco. El empate revitalizó al Atlético, que buscó tomar el control del partido, pero la Real Sociedad demostró solidez defensiva y capacidad para contraatacar.
La primera mitad continuó con un ritmo intenso y un juego disputado en el centro del campo. Justo antes del descanso, al minuto 45, la Real Sociedad volvió a adelantarse en el marcador gracias a un gol de penal convertido por Mikel Oyarzabal. La pena máxima fue concedida tras una falta clara dentro del área, y Oyarzabal no falló, enviando el balón al fondo de la red y estableciendo el 1-2 en el marcador. Con este resultado, los equipos se retiraron al vestuario, dejando la segunda mitad abierta a cualquier desenlace.
La segunda mitad del partido se caracterizó por una mayor intensidad y presión por parte del Atlético de Madrid. El conjunto rojiblanco salió decidido a buscar el empate, volcando su juego al ataque y generando numerosas ocasiones de gol. Sin embargo, la defensa de la Real Sociedad se mostró firme y organizada, frustrando los intentos del Atlético por igualar el marcador. A medida que avanzaba el tiempo, la tensión aumentaba en el estadio, y los aficionados de ambos equipos se aferraban a la esperanza de ver a su equipo levantar el trofeo.
Finalmente, al minuto 82, el Atlético de Madrid logró encontrar la recompensa a su insistencia. Julián Álvarez apareció en el área para marcar el 2-2, desatando la alegría en la afición rojiblanca y llevando el partido a la prórroga. El gol de Álvarez revitalizó al Atlético, que continuó presionando en busca de la victoria, pero la Real Sociedad resistió y logró mantener el empate, forzando así la disputa de la prórroga.
Durante el tiempo extra, ambos equipos mantuvieron la tensión y el ritmo intenso, pero ninguno logró romper la paridad en el marcador. A pesar de las oportunidades generadas por ambos lados, la falta de precisión en la definición y las intervenciones providenciales de los porteros impidieron que se produjera algún gol. Con el empate a dos persistiendo al final de la prórroga, el título se definió en una dramática tanda de penales.
En la tanda de penales, la Real Sociedad demostró una mayor precisión y serenidad. Los lanzadores txuri-urdin convirtieron sus cuatro penales, mientras que el Atlético de Madrid falló uno de sus lanzamientos, lo que permitió a la Real Sociedad imponerse por 4-3 y sellar una conquista memorable. La victoria desató la euforia entre los jugadores y aficionados de la Real Sociedad, que celebraron con entusiasmo el nuevo título en su palmarés.
Para el Atlético de Madrid, la derrota prolonga su sequía de títulos desde la temporada 2012-2013, dejando a su afición con la frustración de no haber podido conquistar la Copa del Rey. Por otro lado, la Real Sociedad celebra una nueva página dorada en su historia reciente, reafirmando su tradición copera y su capacidad para competir al más alto nivel. La final de la Copa del Rey 2025-26 será recordada como un partido épico, lleno de emociones y dramatismo, que consagró a la Real Sociedad como campeona y dejó una huella imborrable en la memoria de los aficionados al fútbol.











