El ingeniero aeroespacial mexicano Manuel Retana Parra, de 30 años, lideró al equipo que desarrolló parte del equipo de emergencia para los astronautas de la misión Artemis II de la NASA, un logro que comenzó a gestarse desde su infancia en San Miguel de Allende, Guanajuato, tras presenciar el lanzamiento de un cohete. Retana, quien superó barreras idiomáticas y económicas, llegó a la NASA tras ser rechazado once veces para una pasantía, comenzando su trayectoria en la agencia con pruebas de pirotecnia.
Su camino lo llevó a especializarse en sistemas de soporte vital, el “aire acondicionado de la nave espacial”, y finalmente a gestionar proyectos de vuelo. Actualmente, lidera un grupo de 15 ingenieros –siendo el único mexicano– responsables de desarrollar equipos de emergencia cruciales para la seguridad de los astronautas, incluyendo máscaras y filtros para incendios a bordo de la nave Orion. 46 piezas desarrolladas por su equipo viajaron en Artemis II.
Retana enfatiza la gran responsabilidad que conlleva su trabajo, afirmando que un fallo en el equipo podría tener consecuencias fatales. Su ingenio y capacidad para encontrar soluciones eficientes, cualidades que atribuye a su origen y a la falta de recursos en su juventud, han sido clave en su éxito. Incluso creó un mariachi en la NASA, el “Mariachi Celestial”, para mantener viva su cultura.
A pesar de haber aplicado dos veces sin éxito para ser astronauta, Retana se enfoca ahora en inspirar a jóvenes interesados en el espacio y en la docencia. Considera que es necesario un mayor apoyo gubernamental en México para fomentar la investigación y crear oportunidades laborales en el sector aeroespacial. Retana vio el lanzamiento de Artemis II con su familia, lamentando la ausencia de su madre por problemas de visado. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


