En poco más de un mes de gobierno, la administración de José Antonio Kast enfrenta una creciente crisis de nombres en sus equipos regionales. Ya son 15 los seremi que han renunciado o no han logrado asumir sus cargos, generando interrogantes sobre los procesos de selección y la estabilidad del gabinete.
Los últimos en sumarse a esta lista son Patrick Dungan, cuya designación como seremi de Energía de La Araucanía fue suspendida por el propio Ejecutivo, y Renato M nster, quien dimitió de su puesto como seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región Metropolitana apenas un día después de haber asumido. La renuncia de M nster se produjo tras la viralización de antiguas publicaciones en redes sociales donde cuestionaba al actual mandatario. El exseremi justificó su salida por motivos personales y urgentes .
El caso de Dungan, por su parte, se debió a ausentarse a su trabajo desde el lunes sin justificación formal ante el Ministerio de Energía ni la Delegación Presidencial Regional de La Araucanía.
Estos hechos se suman a una serie de salidas que han marcado el inicio del gobierno de Kast. Este martes, Karina Trujillo renunció al cargo de seremi de Justicia de la Región de Antofagasta, alegando razones profesionales y personales , en medio de cuestionamientos relacionados con causas que tramitó como abogada. Antofagasta acumula ya tres exsecretarios, incluyendo a Lizet Tapia (Desarrollo Social y Familia), quien renunció en marzo por presuntas faltas a los requisitos para el cargo, y a Anggel Colque (Ministerio de la Mujer y Equidad de Género), quien no contaba con el título profesional requerido.
En la Región de Tarapacá, Mauricio Montealegre desistió de asumir como seremi de Obras Públicas por motivos personales no especificados. Nataly Cruz, nombrada seremi de Trabajo y Previsión Social de la Región de Arica y Parinacota el 1 de abril, renunció siete días después al no poder acreditar la experiencia profesional mínima de cinco años exigida.
La Región de Valparaíso también ha sido escenario de renuncias y remociones. Aldo Ibani, seremi de Salud, duró solo tres días en el cargo debido a cuestionamientos por su falta de experiencia en salud pública y gestión. Carlos Montero dejó el puesto de seremi de Trabajo y Previsión Social una semana después de asumir. Además, el coronel en retiro Hernán Silva fue removido de su cargo como seremi de Seguridad, luego de que la Delegación Presidencial eliminara de sus redes sociales las publicaciones que anunciaban su nombramiento.
En el Biobío, la designación de Alexander Nanjarí como seremi de Educación fue revertida a las pocas horas de ser anunciada en redes sociales, tras conocerse antiguos y polémicos posteos sobre edades en las relaciones de pareja. Jorge Ravelo fue retirado de la secretaría de Energía en la Región de Los Lagos por no cumplir con los requisitos técnicos, al no contar con estudios superiores de al menos diez semestres. Patricia Dinamarca, designada como seremi de Educación en la misma región, tampoco llegó a concretar su nombramiento por la falta del decreto correspondiente.
La Región de Los Ríos también ha visto cómo se dejaba sin efecto el nombramiento de Jorge Salazar como seremi de Obras Públicas, debido a cuestionamientos por irregularidades durante su gestión como presidente de Deportes Valdivia entre 2019 y 2022.
La sucesión de renuncias y remociones ha generado críticas y ha puesto en tela de juicio los procesos de selección de los seremis por parte del gobierno de Kast. La falta de experiencia, la ausencia de requisitos técnicos y las controversias en redes sociales son algunos de los motivos que han llevado a la salida de estos funcionarios. La situación plantea desafíos para la gestión del gobierno y la implementación de sus políticas a nivel regional. La administración deberá revisar sus mecanismos de selección y asegurar que los nombramientos se realicen de acuerdo con los requisitos legales y éticos, buscando garantizar la estabilidad y eficiencia de sus equipos regionales.












