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El juez Alejandro Soñis dictó este martes la prisión preventiva por seis meses para Mariela Altamirano, madre de Ángel, el niño de 4 años fallecido el domingo de Pascuas en Comodoro, y para Michel Kevin González, pareja de la mujer. La decisión se tomó tras un crudo relato de los fiscales sobre las agresiones que habrían provocado la muerte del pequeño, y se basa en evidencias que apuntan a un maltrato sistemático.
El magistrado coincidió con el Ministerio Público Fiscal en que las entrevistas realizadas y el informe de la autopsia revelan un patrón de maltrato por parte de ambos imputados. La autopsia, según los investigadores, determinó que Ángel sufrió golpes voluntarios que le causaron lesiones internas que finalmente desencadenaron su fallecimiento.
Si bien la defensa de Altamirano y González argumentó que las lesiones podrían tener otras causas, el juez Soñis enfatizó la contundencia del informe forense. La Fiscalía ha sido contundente respecto al informe que indica que estas lesiones fueron provocadas y no accidentales. Podemos afirmar, a priori, que estos golpes no fueron producto de una situación accidental, sino más bien por una golpiza , declaró el juez.
Soñis destacó que Ángel estaba bajo el cuidado exclusivo de González y Altamirano, y que las lesiones sufridas, dada la diferencia de edad y fuerza, sugieren un maltrato prolongado en el tiempo. Hablamos de golpes, lesiones, provocadas en un niño de 4 años, por una persona mayor, deben representar la idea de que en el tiempo iban a llevar a lesiones mucho más graves y a este desenlace fatal , explicó.
Un aspecto crucial en la decisión del juez fue la falta de acción de la madre para detener el maltrato. Soñis señaló que existió una connivencia en aceptar este maltrato a lo largo del tiempo , lo que configura una omisión de deber por parte de Altamirano.
El juez también cuestionó la declaración de la madre sobre el intento de reanimación de Ángel. Altamirano afirmó que le practicaron RCP durante 25 minutos antes de buscar ayuda, lo que, según Soñis, resulta inusual. El sentido común y la experiencia indican que una madre ve a su hijo que no respira, lo levanta en brazos, sale a la calle y trata de obtener auxilio lo más pronto posible , observó el magistrado.
La prisión preventiva, según el juez, se justifica por el peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Nuestra legislación habilita a cautelar el proceso por estos dos aspectos, peligro de fuga y de entorpecimiento. No es un adelanto de pena sino una finalidad procesal solamente , aclaró.
Soñis argumentó que Altamirano y González no tienen arraigo en la ciudad, ya que tienen hijos en otra localidad y no cuentan con empleos estables. Además, consideró que existe un riesgo de entorpecimiento de la investigación, dado que los vecinos lindantes fueron quienes denunciaron el caso ante el Ministerio Público Fiscal.
En relación a las pruebas, el fiscal Facundo Oribones solicitó y el juez ordenó el secuestro de un celular perteneciente a Mariela Altamirano. Este teléfono fue adquirido después de los allanamientos realizados en su domicilio y se encuentra actualmente en la comisaría de Rada Tilly. Entendemos que puede haber información relevante respecto al hecho. Es un teléfono de corta data ya que fue adquirido con posterioridad al día 8 de abril , explicó Oribones.
La investigación continúa en curso, y se espera que el análisis del celular de Altamirano proporcione más información sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Ángel. La comunidad de Comodoro se encuentra consternada por el trágico desenlace y exige justicia para el niño. La prisión preventiva de la madre y su pareja representa un primer paso en la búsqueda de la verdad y la responsabilidad por este terrible hecho. El caso ha generado una fuerte conmoción social y ha reabierto el debate sobre la prevención y detección del maltrato infantil. Las autoridades han reiterado su compromiso de proteger a los niños y de llevar ante la justicia a quienes los dañen.








