La Habana, 14 de abril de 2026 A pesar de una reducción general en la accidentalidad, Cuba enfrenta un desafío creciente en la seguridad vial, marcado por el aumento de vehículos eléctricos de dos y tres ruedas y la persistencia de factores humanos como causa principal de los siniestros. Así se desprende del informe presentado hoy en la Comisión Nacional de Seguridad Vial, encabezada por el vice primer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca y el jefe del órgano especializado de Tránsito de la Dirección General de la Policía Nacional Revolucionaria, teniente coronel Chetty Carlos Lastre Rodríguez.
Entre enero y marzo de 2026, se registraron 1,234 accidentes de tránsito en todo el país, resultando en 153 fallecidos y 1,154 lesionados. Si bien estas cifras representan una disminución en comparación con períodos anteriores, la tendencia al alza en la circulación de motos, ciclomotores y triciclos eléctricos una alternativa de transporte cada vez más popular ante las limitaciones de los vehículos de combustión plantea nuevas preocupaciones en materia de seguridad. Estos vehículos, caracterizados por su menor protección a los ocupantes, figuran entre los más vulnerables en caso de colisión.
El teniente coronel Lastre Rodríguez detalló que el 74% de los accidentes involucraron a motos, ciclomotores y peatones. Afortunadamente, se observó una disminución en los accidentes causados por fallas técnicas y la participación de vehículos de tracción animal o animales sueltos en las vías. Sin embargo, las principales causas de los accidentes continúan siendo la falta de atención a la conducción, el irrespeto al derecho de vía y el exceso de velocidad.
El informe también reveló disparidades regionales. Si bien la accidentalidad disminuyó en todas las provincias, se reportó un incremento en el número de fallecidos en Las Tunas, Sancti Spíritus, La Habana, Villa Clara y Guantánamo, lo que exige un análisis más profundo de las causas específicas en cada territorio y la implementación de medidas correctivas focalizadas.
Otro aspecto relevante destacado en la reunión fue la alta incidencia del sector estatal en los accidentes. Las empresas estatales son responsables de la mitad de los hechos registrados, y su participación se eleva hasta el 86% en los casos con consecuencias graves. Este dato subraya la necesidad de reforzar el control y la supervisión de los conductores profesionales y de garantizar el mantenimiento adecuado de los vehículos estatales.
Aunque los accidentes asociados al consumo de alcohol han disminuido, el oficial Lastre Rodríguez advirtió que estos siguen siendo altamente peligrosos. Las autoridades han ajustado las acciones de prevención y enfrentamiento a las particularidades de cada territorio, con un énfasis especial en la protección de los medios más vulnerables y la ampliación de los horarios y sistemas de control para aumentar la presencia policial en las vías.
El vice primer ministro Tapia Fonseca enfatizó la importancia de mantener el funcionamiento de las comisiones municipales y provinciales de seguridad vial como una prioridad en 2026. Estas comisiones deben realizar una evaluación sistemática de sus resultados y su impacto en la población, así como dar seguimiento a cada una de las tareas propuestas para medir su efectividad y ajustar las acciones en función de los resultados alcanzados.
Por su parte, el titular de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reiteró que el factor humano sigue siendo la principal causa de los accidentes de tránsito en Cuba. Instó a redoblar las acciones de prevención y control, y anunció el despliegue de una serie de medidas para fortalecer la seguridad vial en los próximos meses.
Entre estas medidas se incluyen la implementación de proyectos vinculados al uso de medios de protección, como cascos y chalecos reflectantes, la realización de un nuevo proceso de homologación de vehículos que actualmente circulan sin matrícula, y el fortalecimiento de las escuelas de conducción. Este último punto se abordará mediante la incorporación de simuladores y otros medios que contribuyan a mejorar la preparación de los conductores y atender la creciente demanda de licencias.
La homologación de vehículos sin matrícula es una medida crucial para regularizar el parque vehicular y garantizar que todos los vehículos cumplan con los estándares de seguridad establecidos. La incorporación de simuladores en las escuelas de conducción permitirá a los futuros conductores practicar en un entorno seguro y controlado, lo que contribuirá a mejorar sus habilidades y reducir el riesgo de accidentes.
En resumen, la situación de la seguridad vial en Cuba presenta una combinación de avances y desafíos. Si bien se ha logrado una disminución en la accidentalidad general, el aumento de la circulación de vehículos eléctricos de dos y tres ruedas, la persistencia de factores humanos como causa principal de los accidentes y las disparidades regionales exigen un esfuerzo continuo y coordinado para mejorar la seguridad en las vías y proteger la vida de los ciudadanos. Las medidas anunciadas por las autoridades, si se implementan de manera efectiva, podrían contribuir significativamente a reducir el número de accidentes y a crear un entorno vial más seguro para todos.












