El reconocido exárbitro ecuatoriano Omar Ponce ha lanzado duras críticas a la Comisión de Árbitros de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), responsabilizándola de la ausencia de representación tricolor en la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva. En una entrevista exclusiva con EL UNIVERSO, Ponce atribuyó esta situación a la falta de un proyecto serio y a la incapacidad de quienes dirigen el arbitraje en el país.
Ponce, considerado uno de los mejores árbitros ecuatorianos de los últimos 20 años, se mostró humilde ante el reconocimiento del gremio, afirmando que le da tranquilidad saber que su trabajo fue bien valorado. Sin embargo, no dudó en señalar las deficiencias en el desarrollo de los árbitros ecuatorianos, a pesar de la existencia de materia prima con talento.
El problema no está, y lo digo siempre que puedo, en la materia prima, sino en la gente que está atrás de ellos en su desarrollo , enfatizó Ponce. Si vemos que Ecuador no tiene representación internacional, sin lugar a dudas no es por culpa de los árbitros sino de quien los dirige .
El exárbitro explicó que la falta de visión de la FIFA hacia el arbitraje ecuatoriano, debido al nivel mostrado por los árbitros, impide que se les brinden oportunidades en torneos importantes como la Copa Libertadores o la Copa América. En las últimas dos ediciones de la Copa América, Ecuador solo ha tenido árbitros designados, pero no dirigiendo partidos.
Ponce también cuestionó la calidad de la instrucción del VAR en Ecuador, señalando que los árbitros están por encima de los instructores nacionales . En este sentido, abogó por la contratación de un instructor extranjero especializado en VAR, en lugar de depender únicamente de los instructores locales.
Si bien reconoció que Néstor Pitana, actual presidente de la Comisión de Árbitros, lleva poco tiempo en el cargo y que un proceso para preparar un árbitro para el Mundial dura aproximadamente cuatro años, Ponce consideró que Pitana necesita un mejor asesoramiento y rodearse de personas más experimentadas. Fue un árbitro muy importante en su momento, dirigió la final del Mundial, pero como instructor está dando sus primeros pasos y es una casualidad que lo hace con nuestro país , afirmó.
La responsabilidad, según Ponce, recae netamente sobre la gente que está al frente de los árbitros, partiendo desde la Comisión , quienes no están al nivel o no dan la talla para impulsar el desarrollo del arbitraje ecuatoriano.
En cuanto a los árbitros actuales, Ponce destacó a Augusto Aragón como el mejor árbitro ecuatoriano en la actualidad. También recordó algunos jugadores que le complicaron la labor durante su carrera, como Edmundo Zura y Jonatan Álvez, quienes solían protestar constantemente sus decisiones.
Ponce compartió anécdotas de partidos difíciles, como el Huracán vs. Peñarol por la Copa Libertadores en 2016, donde anuló correctamente dos goles, uno por cada lado. También recordó el clásico del Astillero de 2012, que terminó 5-0 a favor de Barcelona SC, donde expulsó a Marcos Mondaini y presenció la falta de Cristian Nasuti.
El exárbitro también reveló que sufrió un problema en la piel debido a la exposición prolongada al sol, pero que gracias a la ayuda de la Solca y una empresa de bloqueadores solares, logró superar el problema.
Finalmente, Ponce reiteró que la falta de un proceso serio, desde la presidencia de la FEF, es la principal causa de la ausencia de árbitros ecuatorianos en el Mundial. Señaló que la FEF debería estar más pendiente de las designaciones y presionar para que se consideren a los árbitros ecuatorianos. Sin embargo, la incapacidad de quienes han estado al mando de las comisiones ha impedido que el arbitraje ecuatoriano alcance la visibilidad necesaria para tener representación en los torneos internacionales más importantes. La falta de inversión y la carencia de un plan estratégico a largo plazo han condenado al arbitraje ecuatoriano a permanecer en un segundo plano, perdiendo oportunidades valiosas para crecer y desarrollarse. La situación actual exige una revisión profunda de la estructura y el funcionamiento de la Comisión de Árbitros, así como una mayor atención y apoyo por parte de la FEF para garantizar que el arbitraje ecuatoriano pueda alcanzar su máximo potencial y tener una presencia destacada en el escenario internacional.











