Bombardeos, drones y asaltos constantes
Ucrania acusó a Rusia de violar el alto el fuego declarado para la Pascua ortodoxa casi 11.000 veces, mientras que Moscú denunció más de 6.500 infracciones por parte de las fuerzas ucranianas. A pesar de las acusaciones cruzadas, ambas partes afirman haber respetado la tregua en ciertos momentos y en sus propias líneas de defensa.
Según el Estado Mayor General de Ucrania, entre el 11 y el 12 de abril, no se registraron ataques con misiles, aviación ni drones suicidas del tipo Shahed o Gerbera. Sin embargo, el ejército ucraniano reportó 1.567 bombardeos de artillería contra sus posiciones, 119 acciones de asalto y 9.035 ataques con drones suicidas de varios tipos, incluyendo Italmas, Lancet, Molniya y drones FPV (First Person View). En total, desde el inicio del alto el fuego, Ucrania contabiliza 10.721 violaciones por parte de Rusia.
Por su parte, Rusia denunció 6.558 violaciones del alto el fuego por parte de las fuerzas armadas ucranianas. No obstante, el Kremlin aseguró que sus tropas "respetaron estrictamente el alto el fuego desde las 16:00 horas del 11 de abril hasta el final del día 12 de abril, y permanecieron en las líneas de posición que ocupaban previamente".
La tregua unilateral fue declarada por Moscú para conmemorar la Pascua ortodoxa, una práctica que ya se implementó en 2023. A pesar de las propuestas de Kiev para extender la pausa en las hostilidades, el Kremlin rechazó la posibilidad de prolongar el alto el fuego.
La situación pone de manifiesto la profunda desconfianza entre ambos países y la dificultad de alcanzar acuerdos de paz duraderos. Las acusaciones mutuas sobre el incumplimiento del alto el fuego socavan cualquier intento de diálogo y prolongan el conflicto, que ya ha causado una inmensa devastación y sufrimiento en Ucrania.
El Estado Mayor General de Ucrania detalló que los bombardeos de artillería se concentraron en varias áreas del frente, mientras que los ataques con drones se utilizaron para reconocimiento y para intentar destruir posiciones defensivas ucranianas. Los asaltos, según el informe, fueron repelidos por las fuerzas ucranianas, aunque no se especificaron las bajas ni los daños materiales.
La declaración rusa, por su parte, acusó a Ucrania de utilizar el alto el fuego para reubicar tropas y equipos militares, así como para realizar ataques de artillería y drones contra territorio ruso. El Kremlin no proporcionó detalles específicos sobre los lugares o la intensidad de los supuestos ataques ucranianos.
La falta de un mecanismo de verificación independiente hace que sea imposible determinar con certeza quién es responsable de las violaciones del alto el fuego. Ambas partes tienen incentivos para exagerar las acciones del enemigo y minimizar las propias, lo que dificulta aún más la evaluación objetiva de la situación.
La decisión de Rusia de declarar unilateralmente un alto el fuego fue ampliamente criticada por Ucrania y sus aliados occidentales, quienes la consideraron como un intento de propaganda para mejorar la imagen de Moscú ante la opinión pública internacional. Kiev propuso un alto el fuego real y duradero, vinculado a la retirada de las tropas rusas de todo el territorio ucraniano, pero la propuesta fue rechazada por el Kremlin.
El conflicto en Ucrania, que comenzó en febrero de 2022, ha causado una crisis humanitaria de gran magnitud. Millones de ucranianos se han visto obligados a abandonar sus hogares y buscar refugio en otros países, mientras que la infraestructura del país ha sufrido daños devastadores. La guerra también ha tenido un impacto significativo en la economía global, especialmente en los mercados de energía y alimentos.
La persistencia de los combates, incluso durante el alto el fuego de Pascua, indica que las perspectivas de una solución pacífica a corto plazo son escasas. La comunidad internacional continúa instando a ambas partes a dialogar y a buscar una solución negociada, pero hasta el momento no se han logrado avances significativos. La situación en Ucrania sigue siendo extremadamente volátil y la escalada del conflicto sigue siendo una preocupación constante.










