El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) se disparó hasta los USD 104,9 por barril en las bolsas asiáticas este domingo, como consecuencia directa del anuncio de Estados Unidos de implementar un bloqueo naval al estrecho de Ormuz, tras el fracaso de las negociaciones con Irán. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, ha inyectado volatilidad en los mercados globales y amenaza con un encarecimiento sostenido del crudo, revirtiendo el breve optimismo generado por los intentos de alto el fuego en Medio Oriente.
Al cierre previo a la apertura de la semana financiera, los contratos de WTI con vencimiento en mayo se negociaban a USD 104,58, lo que representa un aumento del 8,3% en comparación con el cierre del viernes. El Brent, referencia europea, también experimentó un alza significativa, subiendo un 7,6% hasta alcanzar los USD 103,7 el barril.
La reacción del mercado no se limitó al sector energético. Los principales índices bursátiles estadounidenses sufrieron retrocesos importantes. Los futuros del Dow Jones Industrial Average cayeron 517 puntos, equivalente a una disminución del 1,1%. El S&P 500 y el Nasdaq 100 también registraron pérdidas del 1,1% y 1,2% respectivamente.
El anuncio de Trump, realizado a través de su red social Truth Social, detalla que el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) bloqueará todo el tráfico marítimo de entrada y salida de los puertos iraníes a partir del lunes a las 10:00 horas (12:00 horas en Argentina). No obstante, Trump aclaró que la restricción no afectará a los buques con destino a puertos no iraníes. Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos y cada uno de los barcos que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz. El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión , declaró el presidente estadounidense.
Esta decisión se produce tras la ruptura de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, lo que ha intensificado la preocupación por un posible estancamiento del conflicto y la prolongación de la inestabilidad en la región. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, regresó de Islamabad sin alcanzar un acuerdo, debido a la negativa de Irán a suspender su programa nuclear. A su vez, Irán ha exigido el control del estrecho de Ormuz, la obtención de reparaciones de guerra y la liberación de activos congelados.
La expectativa de una resolución rápida del conflicto había impulsado los mercados bursátiles la semana anterior. Tras el anuncio de un alto el fuego temporal, el S&P 500 había avanzado un 3,6%, el Nasdaq se había apreciado cerca de un 4,7% y el Dow Jones había ganado un 3%. Sin embargo, la escalada actual ha revertido este optimismo y ha redirigido la atención hacia el inicio de la temporada de resultados empresariales del primer trimestre.
Jeff Kilburg, director ejecutivo de KKM Financial, explicó al Wall Street Journal que la declaración sobre el bloqueo es una señal clara para los mercados de valores de que el conflicto iraní sigue siendo incierto. Sin embargo, añadió que los operadores perciben este movimiento como una táctica de negociación más que como una implementación política real o una solución a largo plazo para el estrecho de Ormuz. Kilburg también sugirió que podrían entrar nuevos compradores al mercado antes de la apertura del lunes.
El principal punto de desacuerdo en las negociaciones sigue siendo el control del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de crudo, junto con el levantamiento de las sanciones y el programa nuclear iraní. Estados Unidos y sus aliados confían en que la presión económica y militar acelerará una solución diplomática, aunque fuentes internas citadas por el Wall Street Journal revelan que Trump no descarta reanudar los ataques militares si no se logran avances inmediatos.
El cierre de esta ruta marítima clave podría tener un impacto significativo en los precios del gas, el petróleo, sus derivados, los fertilizantes y otras materias primas, generando preocupación por la inflación global y una posible desaceleración económica mundial.
En este contexto, se espera que el Fondo Monetario Internacional (FMI) revise a la baja su previsión de crecimiento global, considerando el impacto económico del conflicto. Autoridades económicas y banqueros centrales se reunirán en Washington para las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial. Varios analistas coinciden en que, incluso si se mantiene el alto el fuego, el daño económico persistirá.
Eswar Prasad, economista de la Brookings Institution, citado por el Financial Times, señaló que el conflicto ha descarrilado la recuperación económica global y probablemente provocará un aumento de la inflación. Antes de la crisis, según Prasad, los indicadores económicos mostraban una economía mundial en expansión, con mercados financieros en alza y una creciente confianza del sector privado. Ahora, la situación depende de la duración del conflicto y del riesgo de su extensión en Oriente Medio, lo que podría agravar aún más el panorama económico mundial.
Funcionarios estadounidenses han reiterado en declaraciones públicas que la restricción naval entrará en vigor este lunes, con el objetivo de evitar que Irán utilice el comercio internacional de crudo como herramienta de presión durante el estancamiento diplomático. La situación sigue siendo fluida y los mercados permanecen en alerta máxima ante la posibilidad de una mayor escalada de las tensiones en la región.










