El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún Franco, reconoció la proximidad de su retiro de la presidencia, al tiempo que enfatizó la importancia de preparar a nuevos líderes y fortalecer la institucionalidad del fútbol nacional. Las declaraciones se produjeron tras su ratificación para un nuevo periodo (2026-2030) durante la Asamblea Ordinaria celebrada el 19 de marzo de 2026 en Bogotá.
En una entrevista con Los Protagonistas de Caracol Radio, Jesurún abordó por primera vez su visión sobre el relevo generacional en la dirigencia, un tema que ha generado debate en los últimos años. Si bien se mostró optimista sobre su estado físico y mental Me siento con salud, con fuerza, con energía. Mírame cómo estoy admitió que se encuentra en una etapa de su carrera donde el retiro es una posibilidad cada vez más cercana. Yo estoy ya más del retiro que de otro, Gustavo, yo ya , expresó, dejando entrever el cierre de un ciclo personal al frente de la Federación.
Sin embargo, Jesurún aclaró que su permanencia hasta 2030 no responde a un deseo de aferrarse al poder, sino a una cuestión de responsabilidad y a la necesidad de asegurar una transición ordenada. En un momento hay que irse. Ahora, que hay que irse, claro , insistió, reiterando que el liderazgo en la Federación debe basarse en la solidez de la estructura y la preparación de nuevos dirigentes, y no en la figura de una sola persona. Todos tenemos reemplazo en la vida , añadió.
El dirigente enfatizó que el recambio generacional es un proceso natural y necesario en cualquier institución, y que su principal preocupación es dejar un legado institucional sólido que permita el desarrollo continuo del fútbol colombiano. Yo sí me voy (...) una de mis preocupaciones es que el fútbol quede bien cuando uno se vaya , dijo, haciendo referencia a la importancia de una institución estable y libre de conflictos internos.
Jesurún también hizo un llamado a la unidad y al cambio de mentalidad dentro de la dirigencia del fútbol colombiano. Criticó las actitudes negativas como la mezquindad, la envidia y el deseo de que le vaya mal al prójimo, y abogó por una cultura de colaboración y apoyo mutuo. Cero mezquindad, cero envidia, cero ánimo de que le vaya mal al de al lado. No, nosotros tenemos que cambiar , declaró.
El presidente de la Federación también destacó la existencia de personas capacitadas para asumir el liderazgo del fútbol colombiano en el futuro. Hay gente buena que estamos preparando para eso , afirmó, y recalcó que existen individuos con el potencial de llegar a hacerlo bien .
La Asamblea Ordinaria del 19 de marzo de 2026 no solo ratificó a Ramón Jesurún Franco en la presidencia para el periodo 2026-2030, sino que también definió la composición del nuevo Comité Ejecutivo. Junto a Jesurún, fueron elegidos Alejandro Arteta y Óscar Astudillo como representantes de la Dimayor, y Juan Fernando Mejía y Jaime Ordóñez por la Difutbol. La continuidad de los vicepresidentes Carlos Mario Zuluaga y Álvaro González, presidentes de Dimayor y Difutbol, respectivamente, también fue confirmada.
Durante la sesión, se confirmó la empresa de revisoría fiscal y se integraron los órganos de disciplina y finanzas, consolidando la estructura institucional para el próximo ciclo. Este proceso busca garantizar la transparencia y la eficiencia en la gestión de los recursos del fútbol colombiano.
En su presentación del balance de gestión 2022 2025, Jesurún destacó los logros alcanzados en áreas clave como la consolidación competitiva, el crecimiento institucional, el fortalecimiento financiero y la proyección estratégica hacia el futuro. La dirigencia apuesta por dar continuidad a estos ejes y robustecer la estabilidad del fútbol colombiano durante el ciclo 2026 2030.
El mensaje final de Jesurún fue claro: el futuro del fútbol colombiano depende de la capacidad de sus dirigentes para adaptarse a los nuevos desafíos, trabajar en equipo y priorizar el bienestar del deporte por encima de los intereses personales. Nosotros tenemos que cambiar , reiteró, una declaración que refleja su compromiso con la transformación del fútbol colombiano y su deseo de dejar un legado positivo para las futuras generaciones. La ratificación de su equipo directivo y la consolidación de la estructura institucional son pasos importantes en este camino, pero el verdadero éxito dependerá de la capacidad de todos los actores del fútbol colombiano para abrazar el cambio y trabajar juntos por un futuro mejor.










