La aparición de una ballena muerta en Newark Bay ha elevado la preocupación en la región de Nueva York, confirmándose como el tercer caso en menos de un mes en la costa este de Estados Unidos. El hallazgo, cerca del Aeropuerto Internacional Newark Liberty y uno de los puertos más activos del país, ha movilizado a agencias ambientales y marítimas.
El ejemplar, de aproximadamente 50 pies de longitud, podría ser un rorcual común o una ballena sei, a la espera de confirmación científica. Su tamaño y estado han requerido un operativo logístico complejo, con la intervención del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para asegurar y trasladar el cuerpo a una zona de resguardo para su futura necropsia.
Este incidente se suma a otros dos casos recientes en la región de New York Bight, que incluye Nueva York, Nueva Jersey y Long Island. En el último año, se han contabilizado al menos diez muertes de ballenas en esta área, generando inquietud entre científicos y organizaciones ambientales.
Las posibles causas de estas muertes, aún no confirmadas, incluyen colisiones con grandes embarcaciones, enredos en redes de pesca, enfermedades o debilitamiento de los animales. La zona del hallazgo es un área de alto tráfico marítimo, con el Puerto Newark-Elizabeth Marine Terminal como el mayor complejo de contenedores de la región.
Organizaciones ambientales han solicitado medidas adicionales de protección, como la reducción de velocidad de los barcos en zonas sensibles y un mayor control del tráfico marítimo. Sin embargo, los expertos enfatizan la necesidad de más evidencia científica antes de establecer conclusiones definitivas.
La investigación se centra ahora en la necropsia del ejemplar, analizando órganos internos, tejidos y posibles signos de trauma o enfermedad. Las autoridades prometen compartir más información a medida que avance el estudio, buscando determinar si existe un patrón detrás de estas recientes muertes. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












