La reciente pausa de 15 días en el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán no logra aliviar el dolor de miles de familias, incluyendo la de Soma Salimi, una psicoterapeuta de niños con autismo que murió en un bombardeo el 9 de marzo en Teherán. Salimi, quien decidió permanecer en la capital a pesar de las recomendaciones de su familia, pereció junto a su esposo cuando un ataque alcanzó el edificio donde residían. Su madre esperó angustiosamente dos semanas por noticias entre los escombros.
La historia de Salimi, relatada por su amiga de la infancia Arina Moradi, voluntaria de la organización de derechos humanos Hengaw, es solo una de las más de 3.000 vidas perdidas en seis semanas de guerra. Hengaw documenta abusos del régimen iraní y ahora también las víctimas civiles del conflicto. Moradi, al traducir los casos verificados por la organización, se encontró con la devastadora noticia de la muerte de su amiga.
El discurso belicista de funcionarios estadounidenses, como las declaraciones de Donald Trump sobre la destrucción de toda una civilización y las promesas de violencia abrumadora del secretario de Defensa Pete Hegseth, contrastan con la realidad de las víctimas civiles. Bombardeos imprecisos, como el que mató a Salimi y el ataque a una escuela infantil en Minab con 175 víctimas, evidencian la falta de precisión en los ataques.
La red de activistas HRANA registra al menos 1.701 civiles muertos, incluyendo 254 niños, además de 1.221 militares y 714 víctimas no clasificadas. Historias como la de la farmacéutica Parastesh Dahaghin, quien murió mientras cumplía su turno cerca de un objetivo militar, o la de Berivan Molani, una joven kurda fallecida en un ataque que también cobró la vida del ministro de Inteligencia iraní, ilustran la vulnerabilidad de los civiles en una ciudad densamente poblada como Teherán.
La falta de alertas o advertencias gubernamentales agravó la situación, dejando a la población en la incertidumbre. Casos como el de Shayan Mam Salimi, un adolescente muerto en Bukan, y Mitra Jalilavi, una mujer embarazada que falleció junto a su familia en Marivan, resaltan la tragedia que se extiende por todo el país. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.











