Puerto Montt, ciudad conocida por sus emblemáticos símbolos como la escultura de Los Enamorados, el Chancho Lorenzo y la tonina Chinquihuín, además de su rica gastronomía influenciada por la cultura chilota, se encuentra en el centro de un intenso debate a nivel municipal. El Concejo Municipal de Puerto Montt rechazó una propuesta que buscaba prohibir la prostitución en la vía pública, generando fuertes opiniones entre sus miembros y poniendo en evidencia las diferentes visiones sobre el tema.
La iniciativa, impulsada por el alcalde Rodrigo Wainraihgt, pretendía regular el uso del espacio público, argumentando que la actividad de la prostitución afectaba negativamente la calidad de vida de los ciudadanos, el pudor público y la seguridad en la ciudad. Además, se señalaron riesgos asociados a esta práctica, como la propagación de enfermedades de transmisión sexual, el consumo de drogas, la violencia y la posible vulneración de menores de edad.
El alcalde Wainraihgt defendió la propuesta, afirmando que respondía a las legítimas preocupaciones y reclamos de vecinos y comerciantes, especialmente aquellos que operan en zonas donde, según sus declaraciones, la actividad se desarrolla desde las primeras horas de la tarde. En un tono crítico, el jefe comunal acusó a algunos concejales de no priorizar el orden y la seguridad de la ciudad.
Sin embargo, la propuesta encontró una fuerte oposición dentro del Concejo Municipal. La concejal Evelyn Chávez cuestionó el enfoque del proyecto, argumentando que carecía de un sustento técnico sólido y presentaba un sesgo evidente. Chávez calificó la propuesta como profundamente estigmatizante , señalando que no abordaba las causas de fondo del problema y que se asemejaba a normativas implementadas en otras comunas de mayor poder adquisitivo, como Las Condes.
En una línea similar, el concejal Sebastián Almonacid, quien optó por abstenerse de votar, manifestó su preocupación de que la ordenanza penalizara principalmente a personas de menores recursos, dejando fuera del alcance de la regulación a otros sectores de la ciudad donde también podría existir esta actividad. Almonacid sugirió que la propuesta podría generar una mayor vulnerabilidad en las personas que se dedican a la prostitución, al obligarlas a trasladarse a lugares menos visibles y seguros.
Por otro lado, la concejal Mirta Vega defendió una postura más restrictiva, argumentando que las prácticas sexuales en espacios públicos son incompatibles con la convivencia urbana y el orden en la ciudad. Vega enfatizó la importancia de proteger el pudor público y garantizar un ambiente seguro y respetuoso para todos los ciudadanos.
La ordenanza que se sometió a votación contemplaba la aplicación de multas de entre 3 y 5 Unidades Tributarias Mensuales (UTM) para las personas que ejercieran la prostitución en la vía pública. Sin embargo, tras el rechazo de la propuesta por parte del Concejo Municipal, el alcalde Wainraihgt anunció su intención de insistir en volver a plantear la discusión en una próxima sesión.
El debate en Puerto Montt refleja una problemática presente en diversas ciudades de Chile y del mundo, donde la regulación de la prostitución es un tema complejo y controvertido. Las diferentes posturas expresadas en el Concejo Municipal evidencian la necesidad de abordar el tema desde una perspectiva integral, que considere tanto los aspectos de orden público y seguridad, como los derechos humanos y la protección de las personas que se dedican a esta actividad.
La discusión también pone de manifiesto la importancia de contar con estudios y análisis técnicos rigurosos que permitan comprender las causas y consecuencias de la prostitución en la vía pública, así como las posibles alternativas para abordar el problema de manera efectiva y respetuosa. La falta de un debate profundo y fundamentado puede llevar a la adopción de medidas punitivas que no resuelven el problema de fondo y que, incluso, pueden generar mayores vulnerabilidades y estigmatización.
El rechazo de la ordenanza en Puerto Montt no significa el fin del debate. El alcalde Wainraihgt ha dejado claro que insistirá en la discusión, lo que sugiere que la ciudad seguirá siendo escenario de un intenso debate sobre la regulación de la prostitución en la vía pública. La comunidad local espera que este debate se realice de manera abierta, transparente y con la participación de todos los actores involucrados, con el objetivo de encontrar una solución que sea justa, efectiva y respetuosa de los derechos de todos los ciudadanos.











