Córdoba se enfrenta a una preocupante ola de ataques contra adultos mayores, con tres incidentes violentos registrados en la provincia en las últimas semanas. Un robo con violencia en San Francisco, el hallazgo de un jubilado muerto en Villa El Libertador y un asalto en Villa María, evidencian la vulnerabilidad de este grupo etario y la creciente inseguridad en la región.
El lunes pasado, una jubilada de 85 años fue víctima de un asalto en su vivienda de San Francisco. El agresor, quien logró ingresar al domicilio con engaños, la atacó violentamente y sustrajo aproximadamente 200.000 pesos. La Policía de Córdoba identificó al presunto atacante, un individuo con antecedentes por robos y hurtos en la zona. A pesar de los operativos realizados, incluyendo dos allanamientos simultáneos en barrio Hospital el jueves, el delincuente permanece prófugo. La búsqueda involucra al Equipo de Tácticas Especiales Recomendable (Eter), personal de Investigaciones y el Comando de Acción Preventiva, quienes continúan trabajando para localizarlo.
Según el testimonio de la víctima, el asaltante la sorprendió al ingresar a la vivienda y la empujó al suelo, causándole lesiones. Tras revisar sus pertenencias, el delincuente se llevó el dinero y otros objetos de valor. La Policía continúa investigando las circunstancias del hecho y buscando testigos que puedan aportar información relevante para la captura del agresor.
En un incidente aún más grave, un jubilado de 80 años fue encontrado muerto en su casa de barrio Villa El Libertador, en la noche del jueves 9 de abril. La víctima presentaba graves lesiones en el cráneo y las autoridades policiales detuvieron a un sospechoso por el crimen. El hallazgo ocurrió en una vivienda ubicada en calle Forestieri al 5000, donde los médicos confirmaron el deceso y diagnosticaron un severo traumatismo craneoencefálico.
Efectivos policiales arrestaron al sospechoso, quien permanece a disposición de la Fiscalía de Córdoba. Durante el operativo, se secuestró una motocicleta utilizada por el detenido, la cual será utilizada como evidencia en la investigación. Las autoridades mantienen reservadas las identidades tanto del fallecido como del detenido, mientras se investigan las circunstancias y los motivos del crimen. Trascendió que el detenido podría ser familiar de la víctima, lo que añade una dimensión aún más impactante al caso.
La ola de violencia contra adultos mayores no se limita a San Francisco y Villa El Libertador. Hace pocas semanas, una jubilada de 76 años fue víctima de un violento asalto en Villa María. El hecho ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Modesto Moreno al 1300, cuando al menos tres delincuentes armados y encapuchados forzaron una reja para ingresar al domicilio.
Los asaltantes sorprendieron a la mujer mientras dormía y, bajo amenazas con un arma de fuego, la redujeron y maniataron. Aunque exigieron una suma importante de dinero, no lograron obtenerla. En su lugar, los delincuentes escaparon del lugar con un automóvil Peugeot 2008 y documentación personal de la jubilada.
La víctima pudo dar aviso a las autoridades una vez que los ladrones se retiraron y fue asistida por personal de seguridad. La Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple N 2 ordenó una serie de medidas para avanzar en la investigación, incluyendo el análisis de cámaras de seguridad y controles en la zona para identificar a los responsables.
Este episodio generó gran preocupación entre los vecinos de Villa María, quienes manifestaron inquietud ante la reiteración de robos violentos en viviendas de adultos mayores. La comunidad local ha solicitado mayor presencia policial y medidas de seguridad adicionales para proteger a los residentes más vulnerables.
Estos tres casos, ocurridos en un lapso de tiempo relativamente corto, ponen de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y protección para los adultos mayores en la provincia de Córdoba. Las autoridades policiales y judiciales se encuentran trabajando para identificar y capturar a los responsables de estos delitos, pero la prevención y la concientización son fundamentales para evitar que estos hechos se repitan. La comunidad en general debe estar atenta y denunciar cualquier actividad sospechosa que pueda poner en riesgo la seguridad de los adultos mayores.











