La auxiliar técnica de Pemex, Virginia Guillén Ávalos, enfrenta una investigación por posible defraudación fiscal tras la ostentosa celebración de los XV años de su hija, evento que generó controversia en Tabasco. La denuncia, ya presentada por Pemex ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, se centra en la discrepancia entre sus ingresos declarados (38 mil pesos mensuales) y la adquisición de bienes como casas, terrenos y una camioneta BMW, pagados al contado.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó la necesidad de una investigación exhaustiva por parte del Órgano Interno de Control antes de determinar cualquier sanción, buscando evitar injusticias. El maestro fiscalista Mauricio Trahyn explicó que las sanciones podrían variar desde una suspensión sin goce de sueldo hasta el despido y la inhabilitación en el servicio público por hasta 20 años, dependiendo de la gravedad de las faltas administrativas encontradas.
El SAT también podría imponer multas que van desde los 2 mil hasta los 50 mil pesos por omisión o falsedad en las declaraciones anuales. En casos más graves, podría restringirse el uso de la e.firma y cancelarse sellos fiscales, paralizando la actividad económica. Incluso, la omisión de declarar el origen de los ingresos podría constituir el delito de defraudación fiscal, con penas de prisión de hasta 9 años.
La investigación se extenderá al esposo de Guillén Ávalos, Juan Carlos Guerrero Rojas, empresario gasolinero con vínculos al PRD, para determinar el origen de los fondos transferidos a su esposa. Aunque las donaciones entre cónyuges están exentas de impuestos, el SAT investigará la legalidad de los ingresos del esposo. Trahyn precisó que, si bien los servidores públicos pueden realizar actividades privadas, estas deben ser compatibles con sus funciones gubernamentales y sujetas a límites. La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno determinará si existe conflicto de interés en este caso.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












