Un año después de la tragedia del Jet Set, la ciudadanía dominicana expresa su frustración ante la falta de respuestas concretas por parte del Estado, contrastando la rápida respuesta inicial con la lentitud en el resarcimiento y la prevención de futuros incidentes. Si bien se reconoce la ejemplar labor de los equipos de rescate y el apoyo sociofamiliar brindado a las víctimas y sus familias en los momentos inmediatos a la tragedia, se considera que estas acciones, aunque valiosas, no han sido suficientes para abordar la magnitud del daño causado.
El analista Orlando Gómez señala que el primer paso crucial debió haber sido un reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado dominicano. Independientemente del proceso penal en curso contra Maribel y Antonio Espaillat, impulsado por el Ministerio Público, el Estado debió asumir su responsabilidad por la falta de controles adecuados que permitieron el colapso de un establecimiento que albergaba a más de 300 personas. Esta omisión, ya sea por deficiencias legales, falta de asignación de roles, incumplimiento de normativas existentes o insuficiencia presupuestaria, debió ser reconocida para poder actuar con la debida gravedad.
Gómez enfatiza que una vez reconocida la responsabilidad estatal, incluyendo a los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y a la Alcaldía, se debió haber creado un fondo de indemnización para los familiares de los fallecidos y los sobrevivientes. Este fondo, según el analista, debería haber estado trabajando en la definición de mecanismos adecuados para resarcir los daños a todas las víctimas. Sin embargo, un año después, este fondo aún no se ha materializado.
Además, se lamenta la ausencia de una reforma legislativa que establezca roles y responsabilidades claras en la supervisión continua de edificaciones de gran capacidad, no solo durante su construcción, sino también una vez en funcionamiento. Esta supervisión continua es fundamental para garantizar la seguridad de los ciudadanos y prevenir tragedias similares.
El Ministerio Público también ha sido objeto de críticas por su manejo del caso. Gómez considera que el Ministerio Público ha abordado el caso del Jet Set de manera rutinaria, siguiendo un patrón predecible de solicitudes de prisión preventiva y declaratorias de caso complejo, sin avanzar significativamente en la investigación de las responsabilidades estatales. El analista critica la falta de interés del Ministerio Público en identificar a los responsables de la supervisión y en iniciar acciones penales por la omisión estatal, ya sea en el Gobierno Central o en la Alcaldía.
Gómez subraya que la gravedad de lo ocurrido el 8 de abril pasado es comprendida por todos los dominicanos, tanto dentro como fuera del país, y que este día ha dejado una marca imborrable en la memoria colectiva. La tragedia del Jet Set ha puesto de manifiesto las deficiencias en la regulación y supervisión de edificaciones públicas y privadas, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de respuesta ante emergencias y de garantizar una adecuada protección a los ciudadanos.
La falta de acciones concretas por parte del Estado dominicano ha generado un sentimiento de frustración e indignación entre la ciudadanía, que exige respuestas claras y medidas efectivas para evitar que tragedias como la del Jet Set se repitan en el futuro. La creación del fondo de indemnización, la reforma legislativa y la investigación de las responsabilidades estatales son consideradas como pasos fundamentales para lograr una verdadera justicia y para honrar la memoria de las víctimas.
La tragedia del Jet Set no solo ha dejado un saldo de dolor y sufrimiento, sino que también ha revelado la necesidad de una profunda reflexión sobre el funcionamiento del Estado dominicano y su capacidad para proteger a sus ciudadanos. La ciudadanía espera que las autoridades tomen medidas urgentes para abordar las deficiencias identificadas y para garantizar un futuro más seguro para todos. La memoria de las víctimas exige justicia y prevención, y la sociedad dominicana no descansará hasta que se logren estos objetivos. La transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana son elementos clave para construir un país más justo y seguro, donde tragedias como la del Jet Set no vuelvan a ocurrir.












