El dólar en Colombia experimentó una caída significativa en la jornada de hoy, abriendo en $3.630,05, lo que representa una corrección de casi $48 frente al cierre del día anterior ($3.678), nivel no visto desde principios de febrero. Esta disminución se atribuye principalmente a la distensión en Medio Oriente, que ha eliminado la denominada prima de guerra en los mercados financieros globales.
A nivel internacional, el dólar está corrigiendo a la baja, con el índice DXY buscando soporte en la zona de los 98,6 puntos, tras el acuerdo de cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. Este acuerdo, que se extiende por dos semanas, ha provocado volatilidad en los precios de la energía y la reapertura del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 25% del crudo mundial, ha devuelto liquidez al mercado.
El precio del petróleo ha descendido considerablemente, ubicándose por debajo de los US$100. Los futuros del Brent se desplomaron casi un 14% hasta los US$94,30, mientras que los futuros del WTI se hundieron más de un 15% hasta los US$95. El cese al fuego se produjo tras amenazas de una destrucción total de la infraestructura iraní y reportes de bajas en altos mandos del régimen, incluyendo al Líder Supremo. No obstante, el acuerdo no incluye el frente en Líbano, donde las operaciones continúan.
En Colombia, la situación es ambivalente. Si bien el optimismo global presiona el dólar a la baja, el desplome del petróleo implica una menor entrada de divisas al país en los próximos meses. Los analistas prevén un piso sólido para la tasa de cambio entre los $3.630 y los $3.650.
Paralelamente, el clima político en Bogotá se ha intensificado tras la reacción del presidente Gustavo Petro al incremento de las tasas de interés al 11,25% anunciado por el Banco de la República. El mandatario anunció subsidios a fertilizantes y créditos con tasas compensadas para el agro y las Pymes, y advirtió que, de no aprobarse un nuevo proyecto de ley que presentará en las próximas semanas, declarará la Emergencia Económica para legislar por decreto. Las minutas de la última Junta del Banco de la República, publicadas sin el aval del ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirman la mayoría de los codirectores ven necesario seguir subiendo tasas para controlar la inflación.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












