Boca Juniors inició este martes su camino en la Copa Libertadores 2026 con un triunfo 2-1 sobre Universidad Católica en Santiago, en un partido marcado por el debut de Leandro Paredes en el torneo continental con la camiseta azul y oro. El volante, flamante refuerzo proveniente de Roma, fue la figura indiscutible del encuentro, desplegando un juego de control y distribución que desequilibró por completo al equipo chileno.
El partido, que significó el regreso de Boca a la Libertadores tras dos años de ausencia, se desarrolló con un claro dominio del equipo argentino durante gran parte del encuentro. El esquema planteado por el entrenador Daniel Garnero sorprendió por la libertad concedida a Paredes, quien se movió con comodidad en el mediocampo, dictando el ritmo del juego y conectando con los delanteros.
Paredes no solo se lució con su visión de juego y precisión en los pases, sino que también se hizo presente en el marcador con un gol de gran factura a los 16 minutos. Tras una recuperación en la medialuna, el mediocampista sacó un potente remate cruzado que dejó sin opciones al arquero Vicente Bernedo. Además, realizó una notable habilitación para Santiago Ascacíbar, cuyo remate fue desviado por el guardameta chileno.
El segundo gol de Boca llegó en el complemento, gracias a una jugada colectiva iniciada por Tomás Aranda, quien se proyectó por la izquierda y envió un centro preciso para Adam Bareiro, quien definió con potencia para sentenciar el partido. Sin embargo, el equipo argentino sufrió un bajón en el rendimiento tras el 2-0, permitiendo que Universidad Católica descontara a través de Juan Díaz en los últimos minutos, generando una zozobra innecesaria.
A pesar del gol recibido, la defensa de Boca logró mantener el resultado a favor, asegurando un debut victorioso en la Copa Libertadores. La actuación de Paredes, sin duda, fue lo más destacado del partido, confirmando las expectativas generadas por su llegada al club. El volante se mostró cómodo y confiado en el terreno de juego, demostrando su calidad y experiencia en un torneo de la exigencia de la Libertadores.
El partido también estuvo marcado por algunos incidentes. Paredes fue amonestado por una discusión con Fernando Zampedri, mientras que Marcelo Weigandt, lateral de Boca, vio una fuerte entrada sobre Justo Giani que generó polémica y no fue sancionada con tarjeta por el árbitro. Posteriormente, Jhojan Valencia, jugador de Universidad Católica, recibió una tarjeta amarilla por una dura falta sobre Weigandt.
En la previa del encuentro, las autoridades chilenas detuvieron a uno de los jefes de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo, quien había sido incluido en el listado de personas a las que se les prohibió el ingreso al país. Di Zeo había decidido no viajar, pero fue abordado en el aeropuerto y deportado a Argentina.
El encuentro entre Universidad Católica y Boca también evocó recuerdos de un amistoso disputado en 1997, en el que Diego Maradona y Juan Román Riquelme compartieron cancha por primera vez. El partido, que se jugó en la Bombonera, terminó con victoria para el equipo chileno por 3-2, pero quedó grabado en la memoria de los hinchas como un momento histórico.
Tanto Boca como Universidad Católica publicaron mensajes en sus redes sociales instando a sus hinchas a evitar cánticos ofensivos y a mantener un comportamiento respetuoso durante el partido. La CONMEBOL también había exigido la entrega de 2.000 entradas para los aficionados de Boca, a pesar de la oposición de las autoridades locales, que consideraban el partido de alto riesgo.
El partido también significó el reencuentro de dos jugadores de Universidad Católica con su antiguo club: Fernando Zuqui, quien jugó en Boca entre 2016 y 2017, y Gary Medel, quien vistió la camiseta xeneize en dos etapas (2009-2010 y 2024).
Boca Juniors, que llega en alza tras dos victorias consecutivas en el Torneo Apertura, busca recuperar protagonismo en la Copa Libertadores, tras haber quedado eliminado en la fase de grupos en 2025. El equipo argentino, que se ubica tercero en su zona y sexto en la tabla anual, espera tener un largo recorrido en el torneo continental.
El partido se disputó en el moderno estadio de la comuna de Las Condes, con la presencia de alrededor de 2.000 hinchas de Boca, que viajaron desde Argentina para apoyar a su equipo en este importante debut. La victoria sobre Universidad Católica encendió la ilusión de los boquenses, que sueñan con conquistar la Copa Libertadores y volver a escribir un nuevo capítulo en la rica historia del club.
La alineación de Boca Juniors fue la siguiente: Leandro Brey; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Milton Delgado, Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Adam Bareiro. En tanto, Universidad Católica formó con Vicente Bernedo; Daniel González, Agustín Farías o Gary Medel, Branco Ampuero, Eugenio Mena; Fernando Zuqui, Jhojan Valencia, Cristian Cuevas, Matías Palavecino, Justo Giani; Fernando Zampedri.











