Buenos Aires El presidente chileno, José Antonio Kast, fue recibido este lunes por su par argentino, Javier Milei, en un encuentro que simboliza la convergencia de dos figuras de la nueva derecha regional, ambas golpeadas por una creciente impopularidad. Kast, apenas en su segunda semana de mandato, ya enfrenta una crisis, mientras que Milei lidia con escándalos de corrupción y un deterioro económico en su tercer año de gobierno.
Tradicionalmente, el primer viaje internacional de un presidente chileno es a Argentina, dada la importancia de la extensa frontera compartida. Sin embargo, es la primera vez en la historia democrática reciente que ambos países son liderados por mandatarios de extrema derecha.
Ambos presidentes buscan establecer acciones conjuntas basadas en sus visiones compartidas sobre asuntos regionales e internacionales. Kast llegó acompañado de tres ministros Relaciones Exteriores, Seguridad Pública y Obras Públicas con una agenda centrada en la colaboración económica, energética, judicial y en el combate a la inmigración ilegal.
Un punto clave de la agenda judicial es la solicitud de extradición del exguerrillero chileno Galvarino Apablaza, refugiado en Argentina desde 1993 y actualmente prófugo. Apablaza es acusado de ser el autor intelectual del asesinato del exsenador Jaime Guzmán, figura clave en la Constitución neoliberal de 1980.
La reunión se produce en un contexto de caída en la popularidad de ambos líderes. Kast ha experimentado una disminución en su aprobación de entre 10 y 17 puntos en menos de un mes, debido a recortes presupuestarios y, principalmente, al fuerte aumento en los precios de la gasolina y el diésel. Milei, por su parte, ha visto su imagen caer en 4,5 puntos en los últimos meses, con una reprobación que alcanza el 61,6% según encuestas recientes. Además, enfrenta acusaciones de corrupción que involucran a su hermana y a su jefe de gabinete.
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