La película "Zeta" y las novelas "O pazo das marismas" y "Alguén ao lado" revelan una nueva generación de agentes e historias de espías con fuerte arraigo gallego, consolidando a Galicia como un escenario atractivo para el género. El éxito de "Zeta" en Amazon Prime Video, alcanzando el número uno en 31 países, ha puesto de manifiesto el interés por este tipo de narrativas con sabor local. La película, dirigida por el lucense Dani de la Torre y protagonizada por Mario Casas y Luis Zahera, presenta a agentes del CNI gallegos inmersos en complejas tramas internacionales. La trama central gira en torno al agente Zeta, interpretado por Casas, quien recibe una misión crucial: encontrar a otro agente en peligro, con la peculiaridad de que la operación se inicia con la llegada de un helicóptero a una aldea de la Ribeira Sacra. La elección de Galicia como localización no es casual, ya que el director buscaba un "James Bond gallego" y rodar una película de espías en su tierra natal, algo que ha logrado con éxito. De la Torre ha manifestado su intención de continuar explorando este universo con futuras entregas.
Pero "Zeta" no es la única muestra de esta tendencia. La novela "O pazo das marismas", de Alberte Blanco Casal, finalista en los Premios Xerais de Narrativa, transporta al lector a la Primera Guerra Mundial y a la Ría de Vigo, donde una mujer de la alta sociedad se ve envuelta en una red de intrigas y agentes dobles. La inspiración para la novela surgió de una historia familiar real, relacionada con la fuga de marineros alemanes en la ría durante la guerra. Blanco Casal detalla que, en aquel contexto histórico, Vigo era un punto estratégico con bases de inteligencia tanto británicas como alemanas, lo que generó un clima de tensión y espionaje. La novela se desarrolla en escenarios emblemáticos como las salinas de Ulló, el Pazo Larache en Cobres (Vilaboa), el Hotel Continental y el Café Colón, recreando la atmósfera de la época.
Por su parte, "Alguén ao lado", de Xabier Quiroga, aunque no es una novela de espías en el sentido tradicional, presenta a un personaje vinculado a un ficticio servicio de inteligencia gallego denominado "Pepsi". La trama sigue a tres amigos de la infancia, Iak, Luis y Mar, cuyas vidas toman caminos inesperados. Luis, un aspirante a escritor, recibe una invitación misteriosa para viajar a Marrocos, donde se verá envuelto en una trama que involucra a agentes desertores y a las "cloacas del estado". Quiroga destaca el peligro de dotar de excesivo poder a quienes ostentan el mando y la importancia de crear un lector crítico capaz de cuestionar la información que recibe. La novela, además de abordar temas de espionaje, explora cuestiones como la masculinidad homófoba y el machismo.
El auge de estas narrativas con ADN gallego refleja un interés creciente por explorar el género de espías desde una perspectiva local, aprovechando la riqueza histórica y geográfica de la región. La combinación de paisajes impresionantes, como la Ribeira Sacra y la Ría de Vigo, con tramas de intriga y personajes complejos, ofrece una propuesta atractiva para el público tanto nacional como internacional. La presencia de actores y técnicos gallegos en estas producciones también contribuye a fortalecer la identidad cultural de la región y a promover su imagen como un destino cinematográfico y literario de primer nivel. La tendencia sugiere que Galicia se está consolidando como un nuevo territorio para las historias de espías, con un potencial considerable para futuras producciones. La necesidad de más novelas de denuncia y ficción con argumentos atractivos, que fomenten el pensamiento crítico, es una reflexión que comparten los autores, quienes ven en la literatura y el cine una herramienta para contribuir a una sociedad más informada y consciente.












