La agresión a un conductor del Sistema Integrado de Transportes (SIT) por presuntos choferes informales ha revelado una débil coordinación entre la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) y los distritos en lo que respecta a la fiscalización del transporte público. A pesar de la existencia de convenios con Cayma, Tiabaya, La Joya, Sachaca, Uchumayo, Cerro Colorado y Santa Rita de Siguas, estas jurisdicciones aparentemente no están llevando a cabo acciones concretas para controlar la situación.
Según Juan Carlos Soto Díaz, jefe de imagen institucional de la MPA, todos los distritos cuentan con inspectores acreditados para realizar intervenciones. Sin embargo, la falta de apoyo distrital dificulta la ampliación de la cobertura de la fiscalización, especialmente en las zonas periféricas donde el transporte informal es más frecuente y donde se originan los conflictos.
Actualmente, la comuna provincial dispone de entre 120 y 130 fiscalizadores, una cifra que se considera insuficiente para cubrir toda la ciudad. Para reforzar los controles, se anunció la incorporación de 80 fiscalizadores adicionales.
La MPA también precisó que, ante los actos de agresión, la intervención ya corresponde a la Policía, ya que se trata de delitos, lo que limita el accionar de los fiscalizadores en estos casos. No obstante, la falta de colaboración de los distritos complica la tarea de controlar la informalidad.
Ante esta problemática, el municipio provincial ha anunciado coordinaciones para realizar operativos conjuntos con los distritos, con el objetivo de frenar la informalidad en las zonas críticas donde se reportan enfrentamientos entre transportistas formales e informales. Se busca así mejorar la seguridad y el orden en el transporte público de la ciudad.
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