Elena Rivera y Itzan Escamilla llegan al Teatro Principal de Zaragoza con El Efecto , una obra que explora los límites entre la emoción genuina y la manipulación en un ensayo clínico, prometiendo una experiencia teatral intensa y reflexiva. Rivera, quien se muestra especialmente ilusionada por regresar a su tierra natal, describe la función como un viaje emocional que invita a cuestionar la naturaleza del amor, la identidad y las aspiraciones humanas.
La actriz, conocida por su papel icónico en Cuéntame cómo pasó , comparte que la obra plantea interrogantes sobre si los sentimientos experimentados por los personajes son reales o producto del ensayo clínico en el que participan. Hay algo más en la función de lo que te cuenta y que te hace reflexionar sobre la vida, sobre quiénes somos, sobre lo que parece que queremos llegar a conseguir pero no se consigue, lo que crees que eres y no eres o al revés , explica Rivera, destacando la complejidad y las múltiples capas de la obra.
Rivera enfatiza que la historia, aunque centrada en una trama romántica, trasciende la simple narrativa amorosa. Tiene muchas cosas y muchas capas, aparte de, por supuesto, esta historia del amor, que a la gente de alguna forma le toca y empatizas muchísimo , afirma. La actriz reconoce que la preparación de un papel tan profundo como el de El Efecto ha tenido un impacto personal, permitiéndole explorar nuevas facetas de su propia interpretación y conexión con el personaje.
El proceso de ensayo, que duró un mes y medio, fue fundamental para establecer una comunicación fluida y una colaboración enriquecedora entre el elenco. Rivera destaca la compenetración brutal que surgió desde el principio con su compañero de escena, Itzan Escamilla. La función además lo pedía porque estas dos personas en cuanto se encuentran, el punto clave es que hay algo súper especial entre los dos y el espectador se tiene que quedar prendado con esa relación , comenta, subrayando la importancia de la química entre los actores para transmitir la intensidad emocional de la obra.
La actriz también resalta el valor de trabajar con colegas experimentados como Alicia Borrachero y Fran Perea, quienes aportaron su conocimiento y perspectiva al proceso creativo. Con ninguno de los tres había trabajado anteriormente llevaban muchos años en esta profesión muy del teatro, que eso también se nota a la hora de trabajar los códigos, que no tiene nada que ver a cuando haces audiovisual, y hemos hecho una piña muy bonita , explica Rivera.
Para Rivera, el teatro ofrece una experiencia única y enriquecedora que contrasta con el trabajo en el audiovisual. El teatro es estar mano a mano, mirarte a los ojos con tu compañero, confiar y disfrutar, porque cada función es diferente y tienes que estar ahí haciendo mucho equipo y mucha piña y aprendiendo mucho de ellos , señala. La actriz considera el teatro como un reset , una oportunidad para desafiarse a sí misma y crecer como intérprete. Te metes en ese proceso de ensayos, de estar todos los días durante muchas horas probando cosas diferentes, te lanzas al vacío de una forma que creo que para cualquier actor es una escuela maravillosa , afirma.
A pesar de su extensa trayectoria en el cine y la televisión, Rivera siente una necesidad periódica de regresar al escenario. Si miras mi currículum, como dices, han sido muchos años de hacer audiovisual, pero no es casualidad que el cuerpo me pida el teatro porque es un reset , explica. La actriz valora la libertad creativa y el control que ofrece el teatro, así como la conexión directa con el público.
Rivera se muestra orgullosa de su papel en Cuéntame cómo pasó , una serie que considera una parte fundamental de su carrera y de la historia de la televisión española. Soy consciente que es una serie que ha marcado en la historia de este país y que fue mi escuela , afirma. Sin embargo, la actriz no se deja definir por un solo personaje y disfruta explorando diferentes roles y formatos.
La actriz también reflexiona sobre la importancia del entorno familiar y educativo en su desarrollo profesional. El entorno es fundamental y en mi casa me han inculcado siempre no perder el foco nunca , explica. Rivera destaca la importancia de mantener una actitud equilibrada y de seguir aprendiendo y creciendo tanto a nivel profesional como personal. Actualmente, la actriz está tomando clases de canto, demostrando su interés por explorar nuevas disciplinas artísticas.
El regreso a Zaragoza es especialmente significativo para Rivera, quien se siente profundamente conectada con su tierra natal. Tengo sobre todo mucha más ilusión. Yo por donde voy siempre voy presumiendo de que soy de Zaragoza, que soy mañica , confiesa. La actriz espera disfrutar de la compañía de sus amigos y familiares, así como de la gastronomía local. Me apetece muchísimo subirme a ese escenario. Es un lujo de teatro el que tenemos, y es para estar muy orgullosa y muy contenta de subirse a él y de disfrutarlo con la gente de mi tierra , concluye. Rivera valora la tranquilidad y la calma que encuentra en Zaragoza, un contraste bienvenido con el ritmo frenético de la vida en Madrid.











