El Ministerio de Salud (Minsa) confirmó la presencia de dos casos de sarampión en la región Puno, marcando el regreso de esta enfermedad al Perú después de más de 25 años. Ante esta situación, se ha desplegado un equipo técnico en Juliaca para contener la propagación del virus y se han emitido alertas epidemiológicas para 2024 y 2025, debido al alto riesgo de reintroducción a partir de brotes activos en países como Bolivia, Estados Unidos, México, Canadá y Guatemala.
Uno de los casos detectados corresponde a un residente de Putina Punco, ubicado en la provincia de Sandia. El segundo caso involucra a una estudiante de Puno que reside en Lima, quien se habría contagiado durante las festividades de carnaval en la región, según información proporcionada por el médico César Muñaico, del Minsa.
La respuesta del Minsa ha sido inmediata. Se envió a Juliaca un equipo multidisciplinario compuesto por especialistas en Inmunizaciones, Epidemiología, Promoción de la Salud y representantes del Instituto Nacional de Salud. Su objetivo principal es asegurar la correcta toma de muestras para análisis de laboratorio y, crucialmente, rastrear y aislar posibles nuevos casos.
Como parte de la estrategia de contención, se han desplegado brigadas de vacunación que están realizando un trabajo casa por casa en Juliaca, Sandia y en las zonas fronterizas de Desaguadero, Tilali y Huancané. La vacuna contra el sarampión es gratuita y está disponible para niños de hasta 10 años en más de 450 establecimientos de salud a nivel regional.
La prioridad absoluta es identificar a todas las personas que hayan tenido contacto directo con los casos confirmados y bloquear la transmisión del virus. En este sentido, las autoridades sanitarias han hecho un llamado especial a los miembros de los grupos de danza que participaron en los carnavales de Puno para que se reporten a la red de salud más cercana y se sometan a una evaluación médica inmediata.
La búsqueda activa de posibles casos se está llevando a cabo de manera exhaustiva, visitando establecimientos educativos, centros de trabajo y domicilios particulares. Se insta a la población a estar atenta a la aparición de síntomas como fiebre, erupciones cutáneas o problemas respiratorios, ya que el sarampión comparte signos con otras enfermedades como el dengue y la rubéola, lo que podría dificultar el diagnóstico inicial. Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, se recomienda acudir de inmediato a un establecimiento de salud.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, incluyendo encefalitis (inflamación del cerebro), neumonía y, en algunos casos, incluso la muerte. El riesgo es especialmente alto en niños pequeños. Las bajas temperaturas actuales, con la llegada de las heladas, agravan aún más la situación, ya que el sistema inmunológico se debilita con el frío, facilitando la propagación del virus.
Ante la gravedad de la situación, el director regional de Salud ha declarado alerta sanitaria en Puno hasta que se logre identificar el caso cero, es decir, la fuente original de la infección. Esta medida permitirá movilizar recursos adicionales y agilizar la respuesta ante cualquier nuevo caso que pueda surgir.
El Minsa reitera la importancia de la vacunación como la medida más efectiva para prevenir el sarampión. La vacuna es segura y eficaz, y su aplicación contribuye a proteger tanto a los individuos vacunados como a la comunidad en general. Se recuerda a la población que, en caso de tener dudas o inquietudes, puede comunicarse con la red de salud más cercana o consultar la página web del Minsa para obtener información adicional.
La situación actual exige la colaboración de todos los sectores de la sociedad para evitar que el sarampión se propague y proteger la salud de la población, especialmente de los niños. La vigilancia epidemiológica, la vacunación y la rápida atención de los casos son fundamentales para controlar esta enfermedad y evitar una epidemia. Las autoridades sanitarias continuarán monitoreando de cerca la situación y tomando las medidas necesarias para proteger la salud pública.










