Pekín, 3 de abril La Administración Nacional de Radio y Televisión de China ha emitido una directiva contundente a la industria televisiva, instándola a abandonar la adoración de la apariencia y a reorientar su enfoque hacia el contenido y la calidad del guion. Esta medida representa una nueva señal del creciente control ejercido por las autoridades sobre los contenidos mediáticos y los criterios estéticos predominantes en el país.
La dirección de series de televisión del organismo regulador llevó a cabo recientemente un simposio dedicado a la estética saludable en el ámbito de los dramas televisivos. Durante este encuentro, se hizo un llamado explícito a dejar atrás las tendencias que priorizan el atractivo físico de los intérpretes, según informó la agencia oficial China News Service.
La reunión subrayó el papel fundamental que desempeñan las series de televisión en la transmisión de valores culturales, la difusión de la tradición china y la formación del gusto estético del público. Sin embargo, también se advirtió sobre la persistencia de enfoques industriales que colocan el atractivo físico por encima de otros elementos esenciales, como la calidad narrativa y la profundidad de los personajes.
Entre los problemas específicos identificados, la administración citó el uso excesivo de maquillaje, así como la elección de vestuario y caracterización que no se corresponden con la personalidad de los personajes o con el contexto histórico y cultural de las historias que se narran. Estas prácticas, según el organismo, contribuyen a una representación superficial y poco auténtica de la realidad.
Las autoridades chinas defienden que la demanda del público va mucho más allá de la simple presencia de actores atractivos. Los espectadores, argumentan, buscan historias cautivadoras que les ofrezcan contenido significativo, una carga emocional resonante y un poso cultural que enriquezca su experiencia.
En este sentido, el regulador reclamó que los personajes de las series de televisión sean retratados como individuos de carne y hueso, con calidez y alma . Subrayó que una exigencia básica para lograr este objetivo es que quien interpreta un papel debe resultar verosímil en él , es decir, que la actuación debe ser convincente y creíble.
Además, la administración pidió evitar tanto la primacía de la apariencia física como la dependencia del tráfico en Internet, una referencia a la popularidad digital de artistas y celebridades. Esta última práctica, según las autoridades, puede llevar a la elección de actores basándose únicamente en su número de seguidores en redes sociales, en detrimento de su talento y capacidad interpretativa.
Esta nueva directiva se enmarca dentro de una serie de campañas de rectificación que China ha lanzado en los últimos años en el sector audiovisual. Estas campañas han incluido medidas contra los salarios excesivos de las estrellas, el contenido inapropiado de los microdramas (series de corta duración) y la promoción de determinadas tendencias estéticas consideradas perjudiciales.
En 2021, el organismo regulador promulgó una serie de directrices encaminadas a poner fin a la elección de actores e invitados con estética afeminada y, en su lugar, fomentar la promoción de la cultura tradicional china, revolucionaria y socialista . Estas medidas reflejan el deseo del gobierno de reforzar los valores culturales y políticos considerados fundamentales para la sociedad china.
La decisión de priorizar el guion y la verosimilitud de los personajes sobre la apariencia física de los actores podría tener un impacto significativo en la industria televisiva china. Se espera que esta medida impulse la creación de series de televisión más profundas, auténticas y culturalmente relevantes, que conecten de manera más efectiva con el público.
La administración de radio y televisión ha dejado claro que su objetivo es transformar la industria televisiva china, pasando de un modelo centrado en las estrellas a uno centrado en el guion . Este cambio de paradigma, según las autoridades, es esencial para garantizar que las series de televisión cumplan su función de transmitir valores positivos, difundir la cultura tradicional china y orientar el gusto estético del público de manera responsable.
La implementación de esta directiva será seguida de cerca por la industria y por los espectadores, quienes observarán si la nueva orientación estética logra revitalizar la televisión china y ofrecer contenidos más atractivos y significativos. La apuesta por la calidad narrativa y la verosimilitud de los personajes podría marcar un punto de inflexión en la historia de la televisión en China.












