La Plata, 30 de Marzo de 2026 Un satélite desarrollado por investigadores, docentes y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) está listo para ser lanzado a la Luna como parte de la misión Artemis II de la NASA. Este hito representa un avance significativo para la investigación espacial argentina y posiciona a la comunidad científica platense en un escenario global de primer nivel. El lanzamiento, programado para el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, marca una nueva era en la exploración espacial y la colaboración internacional.
El satélite, denominado Atenea, es un CubeSat de clase 12U que se unirá a un conjunto internacional de nanosatélites provenientes de Alemania, Corea del Sur y Arabia Saudita. Su misión principal es validar tecnologías clave para futuras misiones espaciales, incluyendo sistemas de comunicación, receptores GNSS (similar al GPS) y la medición de radiación espacial. El proyecto ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de la UNLP y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
La misión Artemis II, que lleva el nombre de la diosa hermana gemela de Apolo, tiene como objetivo establecer una base permanente en la Luna que servirá como punto de partida para futuras exploraciones, incluyendo la ambiciosa meta de enviar humanos a Marte. El programa enfrenta la competencia de China, que también busca liderar la exploración espacial.
Atenea alcanzará distancias inéditas para un desarrollo universitario nacional, orbitando a unos 50 mil kilómetros de la Tierra y llegando a un punto máximo cercano a los 70 mil kilómetros antes de descender a pocos cientos de kilómetros. Esta órbita elíptica permitirá validar múltiples tecnologías en condiciones extremas.
Uno de los objetivos centrales del proyecto es verificar el sistema de comunicaciones, que deberá transmitir datos desde una distancia considerable a la Tierra. Los investigadores de la UNLP se encargarán de monitorear la operación del satélite junto con la CONAE, verificando la correcta transmisión de información y resolviendo cualquier inconveniente que pueda surgir. Incluso se evalúa la posibilidad de recibir datos directamente desde la Facultad de Ingeniería de La Plata, lo que requerirá la adaptación del equipamiento del Instituto de Astronomía para la recepción de señales.
Además del sistema de comunicaciones, Atenea validará un receptor GNSS desarrollado íntegramente en la UNLP. Este sistema permitirá determinar la posición y velocidad del satélite con precisión, un logro tecnológico de alto impacto para futuras misiones espaciales. La carga útil científica del satélite se centrará en la medición de radiación espacial y su efecto sobre componentes electrónicos, proporcionando datos valiosos para el análisis científico.
El lanzamiento de Atenea ha enfrentado varios retrasos debido a problemas técnicos. Durante uno de los últimos ensayos, se detectó una fuga de hidrógeno líquido y fallas en una válvula del sistema de presurización de la nave Orion, lo que obligó a la NASA a detener el cronograma para realizar ajustes adicionales y garantizar la seguridad de la misión.
Tras el lanzamiento, el equipo platense continuará trabajando en el seguimiento técnico del satélite desde Argentina. Desde la Facultad de Ingeniería de la UNLP vamos a monitorear, junto con la CONAE, la operación del satélite: si está transmitiendo información correctamente y si ocurre algún inconveniente , detalló López La Valle, uno de los investigadores principales del proyecto.
El satélite argentino tendrá una órbita altamente elíptica y alcanzará distancias inéditas para un desarrollo universitario nacional. Será lanzado a unos 50 mil kilómetros de la Tierra, llegará a un punto máximo cercano a los 70 mil kilómetros y luego descenderá a pocos cientos de kilómetros, en un recorrido que servirá para validar múltiples tecnologías.
Uno de los objetivos centrales es verificar el sistema de comunicaciones. Transmitir datos desde una distancia tan grande es un desafío enorme. Queremos comprobar que el enlace funciona y que la información llega correctamente a la Tierra , explicó López La Valle. Esa información incluye la telemetría, es decir, el estado de salud del satélite y de cada uno de sus subsistemas.
El segundo objetivo es validar un receptor GNSS similar al GPS desarrollado íntegramente en la Facultad de Ingeniería. Ese sistema permitirá determinar posición y velocidad del satélite, un logro tecnológico de alto impacto para futuras misiones espaciales.
El tercer eje es la carga útil científica, orientada a medir radiación espacial y su efecto sobre distintos componentes electrónicos. Esos datos serán enviados a la Tierra y analizados por los equipos científicos participantes.
La participación de la UNLP en la misión Artemis II representa un paso adelante en el desarrollo de la industria espacial argentina y demuestra el potencial de la investigación científica local. El proyecto ha involucrado a numerosos estudiantes y ha contribuido a la formación de profesionales altamente capacitados en el campo de la ingeniería espacial.
El éxito de Atenea no solo beneficiará a la comunidad científica, sino que también tendrá un impacto positivo en la economía local, impulsando la innovación y la creación de nuevas empresas tecnológicas. La experiencia adquirida en este proyecto sentará las bases para futuras colaboraciones internacionales y abrirá nuevas oportunidades para la investigación espacial en Argentina.
La misión Artemis II es un proyecto ambicioso que busca llevar a la humanidad de regreso a la Luna y allanar el camino para la exploración de Marte. La participación de la UNLP en este proyecto demuestra el compromiso de Argentina con la exploración espacial y su capacidad para contribuir al avance de la ciencia y la tecnología a nivel mundial. El lanzamiento de Atenea es un motivo de orgullo para la comunidad científica platense y para todo el país.












