Nicaragua revive una historia de explotación minera, similar a la vivida bajo la dictadura de Somoza, pero ahora con empresas chinas a la vanguardia. En 1979, tras el triunfo de la revolución, la nacionalización de las minas en Siuna, Rosita y Bonanza, expuso las prácticas abusivas de compañías como Rosario Mining Company, incluyendo despidos injustificados tras accidentes laborales mortales y el pago de sobornos al régimen somocista. Documentos de la época revelan cheques por $10,735.00 (equivalentes a unos $135,000 actuales cada seis meses) entregados al general Anastasio Somoza García por cada kilo de oro embarcado.
Actualmente, el gobierno nicaragüense ha concedido más de 1.3 millones de hectáreas –aproximadamente el 10% del territorio nacional– a 16 compañías chinas, muchas de ellas de reciente creación y sin transparencia financiera. Esta área supera en extensión a la comunidad de Madrid o a la mitad de la provincia argentina de Tucumán. La concesión a Zhong Fu Development, por ejemplo, involucró la confiscación de la empresa estadounidense BHMB Mining y abarca 1.800 kilómetros cuadrados.
El oro se ha convertido en el principal producto de exportación de Nicaragua, con proyecciones de alcanzar los $2.000 millones en 2025, siendo Estados Unidos su principal destino. Además de la explotación legal, las empresas chinas participan en el contrabando de oro proveniente de Las Crucitas, Costa Rica, generando pérdidas estimadas de $125 millones anuales a las autoridades costarricenses.
La ambición china no se limita al oro y la plata, sino que incluye la exploración de otros minerales estratégicos como cobre, litio y uranio, intensificando la competencia geopolítica con Estados Unidos. Gran parte de estas concesiones se ubican en reservas de biosfera y territorios indígenas, amenazando la flora, fauna y el modo de vida de las comunidades ancestrales. El poeta Ernesto Cardenal alude a la búsqueda de El Dorado, ahora encontrado por China no en el Amazonas, sino en Nicaragua. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


