El candidato presidencial Mario Vizcarra, de Perú Primero, propuso la construcción de tres cárceles de alta seguridad en la selva peruana en un plazo de seis meses, como parte de su plan para combatir la inseguridad ciudadana. La propuesta fue presentada durante el tercer día del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
Vizcarra argumentó que estas cárceles, ubicadas en cuarteles ya existentes, permitirían sacar a los delincuentes más peligrosos del círculo vicioso en el que operan, al aislarlos de sus cómplices que se encuentran en libertad. Lo que nosotros proponemos que menos o antes de los seis meses, en tres lugares, en la selva peruana que están establecidos, vamos a poner en los cuarteles tres cárceles de altísima seguridad, donde serán llevados ahí los delincuentes más peligrosos, porque es la única manera que podemos sacarlos de ese círculo vicioso en los cuales permanentemente están ellos alternando con sus compinches que están afuera , declaró el candidato.
Alejandro Salas, candidato al Senado por Perú Primero, respaldó la viabilidad de la propuesta, señalando que las zonas ya han sido identificadas. Según Salas, los cuarteles se encuentran en Caballococha (Loreto), Bagua (región Amazonas) y Purús (Ucayali). Estos están identificados en Caballococha, en Loreto, en Bagua, en la región Amazonas y, por supuesto, en Purús, en Ucayali. Son cuarteles que ya existen, que fueron creados en la época del terrorismo, son en zonas absolutamente viables para que puedan ser convertidos en cárceles. La inversión es muchísimo menos que construir cárceles de alta seguridad, porque son infraestructuras que ya existen. Habría que, por supuesto, implementarlas y eso se puede hacer en un plazo absolutamente rápido , explicó.
Sin embargo, la propuesta ha generado debate entre los expertos. Marisol Vargas de la Jara, politóloga y docente, cuestionó la efectividad de construir más cárceles como solución a la inseguridad ciudadana. Vargas argumentó que la construcción de penales, incluso mega cárceles , no disuade a los delincuentes y que su principal función es abordar el problema del hacinamiento penitenciario. Construir penales, construir mega cárceles no es una manera de luchar contra la seguridad. No es que ay, ay, yo quiero robar , pero como he visto que han construido tres mega cárceles en mitad de la Amazonia, ya no voy a robar tu teléfono. No funciona así, el tema de las cárceles no soluciona el problema, es una manera de contener las cifras horrorosas de hacinamiento penitenciario que tenemos , afirmó la politóloga.
La propuesta de Vizcarra se centra en la idea de aislar a los delincuentes más peligrosos para romper las redes criminales. La utilización de cuarteles existentes busca reducir los costos y acelerar la implementación de las cárceles. No obstante, la crítica de Vargas apunta a que la solución a la inseguridad ciudadana requiere de un enfoque más amplio que la simple construcción de más centros penitenciarios.
El hacinamiento penitenciario es un problema crónico en el sistema carcelario peruano. Las instalaciones existentes superan con creces su capacidad, lo que genera condiciones insalubres y dificulta la rehabilitación de los reclusos. La construcción de nuevas cárceles podría aliviar esta situación, pero, según Vargas, no aborda las causas subyacentes de la delincuencia.
La discusión sobre la propuesta de Vizcarra se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad ciudadana en Perú. Los ciudadanos demandan soluciones efectivas para combatir la delincuencia, y los candidatos presidenciales han presentado diversas propuestas en este sentido. La viabilidad y efectividad de estas propuestas serán objeto de análisis y debate en las próximas semanas, a medida que se acerca la fecha de las elecciones generales.
En otro tema, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha publicado los resultados del sorteo de miembros de mesa para las elecciones generales de 2026. La información fue difundida por Karina Valencia, periodista de El Poder en tus Manos , y detalla los ciudadanos seleccionados para participar en la supervisión del proceso electoral. La participación de los miembros de mesa es fundamental para garantizar la transparencia y legalidad de las elecciones.












