La crisis económica, la censura y el descontento político han transformado profundamente los hábitos culturales de los venezolanos, quienes prefieren cada vez más el entretenimiento en el hogar a través de plataformas de streaming, según la Encuesta Nacional de Consumo Cultural 2025, realizada por el Instituto de Investigaciones de la Información y la Comunicación de la UCAB (Idici UCAB). El estudio, dirigido por Gustavo Hernández Díaz y con la participación de investigadores como Johanna Pérez Daza, Edixela Burgos, Jesús Lovera, León Hernández y Humberto Valdivieso, revela un panorama donde el acceso a la cultura tradicional cine, teatro, museos ha disminuido significativamente, mientras que el consumo digital se ha disparado.
La encuesta, realizada a 800 personas de diversos estratos sociales entre el 16 y el 31 de julio del año pasado, evidencia que un 28,0% de los encuestados evita ir al cine debido a los altos costos de las entradas y los complementos, un 22,0% no cuenta con salas de cine cercanas, y un 20,7% simplemente no dispone de tiempo. Esta tendencia refleja una sociedad que busca alternativas más económicas y accesibles para el ocio y la recreación.
El streaming se ha convertido en la principal fuente de entretenimiento para los venezolanos, con un 56,8% que lo consume diariamente. Netflix lidera el mercado con un 59,0% de preferencia, seguido de Magis TV (57,9%), HBO Max (18,3%) y Disney Plus (16,5%). Sin embargo, el estudio advierte sobre los riesgos asociados al uso de plataformas ilegales como Magis TV, que exponen a los usuarios a ataques de malware y robo de datos. Además, la adquisición de suscripciones a plataformas internacionales como Netflix se realiza, en la mayoría de los casos, a través del mercado negro, lo que implica un riesgo adicional de fraude y pérdida de dinero.
Los géneros más populares en streaming son acción y aventura (60,8%), comedia (46,0%), drama (32,5%), entretenimiento/variedades (32,3%) y suspenso (30,8%). La televisión inteligente (86,3%) es el dispositivo preferido para disfrutar de estas plataformas, superando ampliamente al celular (41,7%) y la computadora (6,0%).
La televisión por cable, satelital o señal libre sigue siendo relevante para el 71,8% de la población, con una preferencia similar por los géneros de acción y aventura (42,9%), informativos (40,4%), comedia (37,3%), entretenimiento/variedades (29,8%) y deportes (28,2%).
Jesús Lovera, investigador del Idici UCAB y coordinador de la encuesta, explica que el streaming ofrece a los venezolanos acceso a un entretenimiento que probablemente no encontrarían en los canales nacionales. Las series de televisión, los documentales, las películas de acción, las películas de terror y sobre todo las películas k-pop son muy observadas dentro de estas plataformas digitales. Asimismo, nos pusieron de manifiesto que también las utilizan para acceder a información de actualidad internacional , señala Lovera.
El estudio también revela un cambio significativo en la forma en que los venezolanos se informan. Si bien un 69,6% afirma leer noticias, solo un 9,2% lo hace a través de periódicos impresos, un medio prácticamente desaparecido debido a la persecución política y la crisis económica. La mayoría (57,6%) consume noticias en redes sociales diariamente, mientras que un 25,7% opta por páginas de noticias en línea, muchas de las cuales, como El Nacional, El Pitazo, Tal Cual y La Patilla, están bloqueadas en el país y requieren el uso de VPN para acceder a ellas.
En cuanto a la música, el 95,3% de los encuestados escucha música diariamente, siendo YouTube (59,6%) el medio preferido, seguido de la radio/estereos (44,2%), TikTok (27,6%), Spotify (13,6%) y cable o señal satelital (7,6%). Los géneros más populares son merengue/salsa/bachata (68,5%), cumbia/vallenato (44,1%), música llanera (36,6%), reguetón (34,3%) y música pop en español (25,2%).
La radio sigue siendo un medio importante, con un 54,6% que la escucha diariamente, principalmente a través de la señal abierta FM (90,6%). Los intereses principales son musicales (81,4%), informativos (60,3%), deportivos (18,4%), religiosos (13,6%) y culturales (11,1%).
El pódcast, aunque menos popular, está ganando terreno, con un 36,8% de los encuestados que lo escucha regularmente, especialmente entre los jóvenes de 18 a 24 años (55,0%) y de 25 a 34 años (50,0%). La mayoría (62,1%) lo utiliza para entretenimiento, seguido de entrevistas (31,1%), noticias (30,4%) y música (25,6%).
Las redes sociales, lideradas por WhatsApp (89,4%), TikTok (52,4%), Facebook (44,4%), YouTube (43,0%) e Instagram (36,3%), son utilizadas principalmente para la comunicación e interacción (62,8%), compartir contenidos (39,5%) y seguir las publicaciones de organismos públicos (28,8%). X (antes Twitter), bloqueada en Venezuela, tiene un uso diario de solo 4,8%, aunque algunos venezolanos utilizan VPN para acceder a ella.
Los datos más preocupantes se refieren a la participación en actividades culturales presenciales. Un 92,1% no ha asistido al teatro, un 77,1% no ha ido al cine y un 88,0% no ha visitado exposiciones. Las razones principales para no asistir son la falta de interés, la lejanía de los espacios culturales, los altos precios y la falta de tiempo.
Lovera destaca la estratificación económica en el acceso a la cultura, señalando que las personas con un nivel socioeconómico medio-alto son las que más participan en actividades como el teatro y las exposiciones.
En cuanto a la lectura, un 45,9% ha leído al menos un libro en el año, prefiriendo el formato impreso (26,2%) sobre el digital (14,7%) y los audiolibros (4,1%). Las temáticas más populares son la religión (35,0%), la narrativa (27,0%), la historia (24,0%), los textos escolares (19,1%) y la salud (18,6%). Lovera señala que la falta de hábito lector se debe, en parte, a la falta de incentivos en el ámbito educativo.
El Idici UCAB planea publicar un libro con un análisis más exhaustivo de los resultados de la encuesta, incluyendo un estudio comparativo con investigaciones anteriores para identificar los cambios en los hábitos culturales de los venezolanos en las últimas dos décadas. El estudio también destaca las diferencias generacionales, con los jóvenes de 12 a 42 años más inclinados al streaming y las personas mayores de 52 años con dificultades para adaptarse a las nuevas tecnologías.












