La Municipalidad de Cafayate denunció la realización de una boda en la reserva natural Quebrada de las Conchas, específicamente en el paraje La Punilla, sobre la Ruta Provincial N 68, tras la circulación de imágenes en redes sociales. La celebración generó preocupación entre organizaciones ambientalistas y residentes locales, quienes alertan sobre el posible impacto en el delicado ecosistema de la zona.
El municipio informó que, al tomar conocimiento de un posible evento sin la autorización correspondiente, formalizó una denuncia y solicitó la intervención policial para asegurar el cumplimiento de la legislación vigente. La Quebrada de las Conchas está protegida por la Ley Provincial 6806, que establece normas para la preservación de su patrimonio geológico, paleontológico y paisajístico. Cualquier actividad masiva dentro de la reserva requiere permisos específicos para evitar impactos ambientales. Las autoridades advierten que el uso de luces, equipos de sonido, infraestructura y la presencia de un gran número de personas podrían alterar el comportamiento de la fauna local y acelerar la erosión de las formaciones rocosas características de la región.
La Municipalidad reafirma su compromiso con el cuidado del entorno natural y solicita a la comunidad y a los visitantes respetar las disposiciones establecidas para la protección de estos espacios , declaró el organismo en un comunicado oficial.
Ante la difusión del caso, Lucía G., quien se identificó como propietaria de una vivienda dentro de la Quebrada de las Conchas, salió a defender la celebración del casamiento familiar en redes sociales, según reportaron medios locales como Informate Salta y HolaSalta. La mujer argumentó que su propiedad se encuentra dentro de los límites de la reserva y que se habrían gestionado los permisos necesarios para el festejo.
Ahora yo pregunto. ¿No puedo festejar la boda de un familiar en el fondo de MI CASA? , expresó Lucía G. en su defensa, destacando que su familia reside en el lugar desde 1965 y cumple con el pago de impuestos inmobiliarios rurales. Sin embargo, hasta el momento no ha sido confirmada oficialmente la correspondencia entre el evento denunciado y el casamiento mencionado en redes sociales.
Vecinos y pobladores de la zona reiteraron el carácter de área protegida de la Quebrada de las Conchas y recordaron las exigencias legales para la realización de cualquier tipo de actividad en el lugar. Se espera la intervención de la Justicia para esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades.
En otro incidente, el Parque Nacional Nahuel Huapi reportó el robo de una cámara trampa utilizada para el seguimiento del huillín, una nutria autóctona en peligro de extinción. El hecho ocurrió en el sector Brazo Blest del lago Nahuel Huapi, dentro de una zona de Reserva Estricta. Las autoridades enfatizaron que la pérdida de este dispositivo representa mucho más que la sustracción de un objeto tecnológico.
Según información difundida en las redes sociales del parque, la cámara robada, una Browning Darks Full HD Trail Camera, formaba parte de un proyecto dedicado a la observación y estudio del huillín, cuya existencia en el país se encuentra en una situación crítica.
La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi especificó en un comunicado que el equipo estaba ubicado en un área de acceso restringido para visitantes y sin desembarco, una medida implementada para permitir el monitoreo sin alteraciones externas en un entorno esencial para la preservación de la especie.
El área de Reserva Estricta tiene como objetivo exclusivo la obtención de datos científicos y la protección de especies como el huillín. La ausencia de la cámara implica la interrupción de meses de monitoreo y recolección de información sobre una de las especies más amenazadas de nuestros ecosistemas , según el comunicado.
La observación de estos animales depende en gran medida de equipos como el que fue robado, que son indispensables para conocer sus costumbres y su estado poblacional.
La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi instó a la comunidad a colaborar con la recuperación del material sustraído. Se invitó a quienes puedan aportar datos sobre la ubicación de la cámara a comunicarse con el Área Biología de la Conservación, con la bióloga Carla Pozzi (cuya información de contacto está disponible en los canales oficiales del parque) o a acercarse personalmente a la sede administrativa en la avenida San Martín 24.
Las autoridades destacaron la importancia del compromiso ciudadano para la protección tanto del huillín como de la fauna local. La colaboración de la comunidad es fundamental para proteger al huillín y la fauna del Parque , afirmaron desde la institución. Ambos casos ponen de manifiesto la necesidad de reforzar la protección de las áreas naturales y la importancia de la concientización sobre el impacto de las actividades humanas en los ecosistemas frágiles.












