Agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) llevan más de un mes sin recibir sueldo debido a la paralización del gobierno, lo que genera preocupación entre expertos en aviación sobre un posible aumento de los riesgos para la seguridad en los aeropuertos. La situación se agrava en un contexto de tensiones internacionales, como la reciente guerra con Irán, que exige una vigilancia constante.
Keith Jeffries, ex director de la TSA en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, advierte que los tiempos de espera en los controles de seguridad se han disparado, creando “caos y vulnerabilidad”. Se cuestiona si los agentes, preocupados por sus finanzas personales, pueden mantener el nivel de atención necesario para detectar artículos peligrosos o personas con malas intenciones.
John Pistole, ex administrador de la TSA, señala que la agencia depende de “muchas capas de seguridad, visibles e invisibles”, pero la falta de financiación pone de manifiesto la importancia del personal de la TSA. Reconoce que las preocupaciones económicas pueden distraer a los agentes, afectando su desempeño, a pesar de su profesionalismo.
Ante esta situación, se han desplegado agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los aeropuertos, aunque su función específica no está clara. La TSA, creada tras los atentados del 11 de septiembre, se ha visto afectada por disputas gubernamentales sobre su financiación. 61.000 empleados del Departamento de Seguridad Nacional se encuentran en la misma situación, a la espera de una resolución legislativa sobre la reforma migratoria.
Las largas filas, que alcanzan varias horas en algunas terminales, son una señal de que los agentes están intentando mantener los estándares de seguridad. Sin embargo, expertos como Pistole advierten que estas colas pueden crear nuevas vulnerabilidades, convirtiendo los aeropuertos en objetivos más atractivos para posibles ataques. Erik Hansen, de la Asociación de Viajes de Estados Unidos, enfatiza la imprudencia de no pagar a los agentes de seguridad en un momento de alerta máxima.
El administrador interino de la TSA, Ha Nguyen McNeil, testificará ante un comité del Congreso sobre el cierre del gobierno. La situación es aún más preocupante considerando que falta menos de tres días para un receso de dos semanas, durante el cual no se aprobarán proyectos de ley y los miembros del Congreso utilizarán los mismos servicios de seguridad que se encuentran en una situación precaria. Suscríbete a Noticias lat para más noticias.
